La mayoría del agua en la Tierra es más vieja que el Sol

agua

por Julio García.

Es un hecho que el agua está presente en nuestro Sistema Solar: no únicamente en la Tierra. Pero lo que hasta ahora no se sabía es que el vital líquido estuvo ahí desde antes del nacimiento del Sol.

El hallazgo sugiere que el agua está comúnmente incorporada en los planetas recién formados que se encuentran por toda la galaxia y más allá. Este nuevo descubrimiento significa que en otros sitios del universo podría haber vida, tal vez hasta en los lugares menos esperados.

“Las implicaciones de nuestro estudio son que el agua que se encuentra entre las estrellas ha sobrevivido el increíble proceso violento que implica el nacimiento de una nueva estrella. De hecho, el agua fue depositada en los planetas debido a este violento proceso”, afirma Ilse Cleeves, un astrónomo que estudia su doctorado en la Universidad de Michigan en Estados Unidos.

Hasta el momento, los astrónomos han confirmado la existencia de alrededor de 2,000 exoplanetas (planetas que se encuentran más allá del Sistema Solar) y  millones de ellos aún no se han detectado en las profundidades del espacio. En promedio, cada estrella de nuestra Vía Láctea hospeda al menos un planeta.

En este sentido, nuestro Sistema Solar tiene agua en abundancia y los océanos no solamente están presentes en la superficie de la Tierra sino también debajo de la superficie de las capas de hielo de la luna de Júpiter llamada Europa y del satélite de Saturno de nombre Enceladus. También podemos encontrar agua en los polos de Marte y hasta dentro de los cráteres de Mercurio (el planeta más cercano al Sol y que tiene una débil atmósfera).

Para Conel Alexander del Instituto Carnegie de Washington, “si el agua en el Sistema Solar primitivo estuvo presente en forma de hielo que venía del espacio interestelar, entonces es probable que este hielo, junto con los organismos prebióticos que contenían, deben ser abundantes en la mayoría de los discos protoplanterios que se formaron alrededor de las estrellas en formación”. Lo que Conel nos está diciendo es que la vida se puede formar, inclusive, si no existe un Sistema Solar ya formado. La vida pudo haber existido, pues, desde antes de que todos los planetas se formaran.

Pero hay que decir también que no toda el agua es H2O, ya que algunas moléculas de agua contienen deuterio: un isótopo muy pesado de hidrógeno que contiene un protón y un neutrón en su núcleo. (Los Isótopos pueden ser definidos como diferentes versiones de un elemento cuyos átomos tienen el mismo número de protones, pero diferente número de neutrones. El más común isótopo del hidrógeno, conocido como protium, por ejemplo, tiene un protón pero no tiene neutrones).

Debido a que tienen diferente cantidad de masa, el deuterio y el protium se comportan de manera diferente cuando se producen reacciones químicas. Algunos ambientes son proclives a formar agua más pesada, incluyendo los lugares que son súper fríos como lo es el espacio interestelar.

Por otro lado, los científicos se dedican a crear modelos que simulan reacciones en un disco protoplanteario, en un esfuerzo por determinar si los procesos durante los primeros días en que se formó el Sistema Solar podrían haber generado las concentraciones de agua pesada observada actualmente en los océanos de la Tierra, en el material que forma a los cometas y en las muestras de meteoritos.

De todo esto se concluye que el agua en todo el Sistema Solar se pudo haber formado antes que el propio Sol. Si el agua estuvo presente antes de que se formaran los plantas, ¿pudo provenir la vida de otras partes del universo o de otros planetas como Marte? La respuesta a esta última pregunta, de dónde provino la vida realmente, es uno de los misterios que siguen sin responderse con certeza.

Lo que sí es cierto, a partir de lo que indica este estudio, es que la mayoría del agua en la Tierra es más vieja que el Sol. Esto ayudar a comprender mejor la formación de otros Sistemas Solares y, por que no, hasta podríamos encontrar alguna forma de vida primitiva o avanzada en alguno de estos planteas nuevos. De hecho, recientemente se acaba de descubrir vapor de agua en un planeta que se encuentra en una estrella cercana a la Tierra.

Referenciahttp://www.space.com/27256-earth-water-older-than-sun.html?cmpid=514630_20140925_32306396

Anuncios

Descubren un gran océano de agua debajo de la superficie terrestre

earth-full-view_6125_990x742

Después de décadas de búsqueda infructuosa, los científicos han descubierto que una gran reserva de agua, capaz de llenar por tres veces a todos los océanos de la Tierra, estaría atrapada a cientos de kilómetros debajo de la superficie, lo que transformaría nuestro entendimiento de cómo se formó el planeta.

El agua se encontraría encerrada en un mineral llamado Ringwoodita a unos 660 kilómetros debajo de la superficie. Se cree que el agua llegó a la superficie de la Tierra gracias a la intensa actividad geológica, en lugar de haber llegado, como afirman muchas teorías, por la presencia de cometas que en algún momento pudieron chocar con nuestro planeta.

De acuerdo a la perspectiva de uno de los investigadores responsables de este nuevo estudio, el geólogo Steve Jacobsen,  los procesos geológicos en la superficie de la Tierra como los terremotos y las erupciones volcánicas fueron responsables de que el agua se trasladara desde muy adentro de las capaz hacia la superficie.

Por otro lado, una de las preguntas que se plantean los científicos ahora es si es posible que se pueda utilizar esa gran cantidad de agua que se encuentra escondida. La respuesta podría ser la siguiente:

La Ringwoodita actúa como una esponja debido a una estructura cristalina que hace que atraiga hidrógeno y que atrape agua. Al atrapar el agua de esta manera, es imposible que el vital líquido pueda ser aprovechado y utilizado. En otras palabras: es imposible que los seres humanos podamos utilizar algún día esta agua (siempre permanecerá atrapada).

Para llegar a todas estas conclusiones el equipo de investigadores tuvo acceso a una red de sismógrafos que se encuentran en varios lugares de Estados Unidos y que es capaz de medir las vibraciones que producen los terremotos. Jacobsen y su equipo utilizaron también equipo de laboratorio con la finalidad de simular las condiciones de presión que experimentan las rocas a 600 km de profundidad.

En este sentido hay evidencia de que el derretimiento y el movimiento de las rocas en la zona de transición -cientos de kilómetros abajo, entre los mantos de arriba y de abajo- llevó a un proceso donde el agua se fusionó y por tanto quedó atrapada en la roca.

El descubrimiento también es considerado como muy importante debido a que antes se creía que el derretimiento del manto ocurría a una distancia de tan solo 80 km debajo de la superficie de la Tierra. Ahora se sabe que esto ocurre a una distancia de unos 600 kilómetros de profundidad.

¿Y por qué siempre existe la misma cantidad de agua en los océanos de la Tierra? Una de las respuestas que da Jacobsen es que el agua que se encuentra debajo de la superficie actúa como un tapón para los océanos que están en la superficie, lo que explicaría por qué se ha mantenido la misma cantidad de agua, y por qué han prevalecido las mismas condiciones en cuanto a dimensión se refiere durante tantos millones de años.

___

Traducido y editado por Julio García.

Referencia: The Guardian. 

 

Polígonos en Marte sugieren la presencia de antiguos océanos

El debate en torno al origen de los polígonos de gran tamaño en Marte (que miden cientos de metros o incluso kilómetros) permanece activo incluso después de varias décadas de observaciones. Y es que la similitud en los patrones geométricos de estos polígonos tanto en la Tierra como en Marte, han capturado por muchos años la imaginación de sus investigadores.

En un nuevo artículo publicado en la revista GSA Today, científicos de la Universidad de Texas, en Austin, examinan estos inmensos polígonos y los comparan con las similitudes que existen con las características que presentan los polígonos de la Tierra que se encuentran en el fondo marino. De hecho, creen que existen similitudes en la manera en que se formaron.

Y es que, comprendiendo estos procesos en su totalidad, será posible determinar con toda certeza si en Marte existieron océanos y, a su vez, si tuvo agua líquida en el pasado o, inclusive, hoy en día.

A través del análisis de datos e imágenes aportados por las sondas Mars Oddisey, Mars Global Surveyor, Viking y Mariner, los científicos planetarios han encontrado que áreas en las llanuras del norte de Marte, están divididas en largas porciones que tienen forma de polígonos y que el conjunto de estos abarcan extensas áreas de su superficie. Polígonos de menor tamaño fueron encontrados en toda la superficie del planeta, pero la presencia de estos pequeños polígonos, al contrario de aquellos encontrados en las llanuras del norte, pueden ser explicados por la presencia de procesos de contracción térmicos que son parecidos a aquellos que se producen en los ambientes de permagel en la Tierra y que no tienden a formar polígonos de grandes dimensiones.

(A) Utilizando imagenes de la sonda Mars Oddisey y de la Mars Global Surveyor, se han podido encontrar diferencias topográficas entre áreas de gran escala sobre la superficie marciana. Diferencias entre polígonos de cuenca y polígonos periféricos en la región Acidalia Planitia. Esto fue utilizado para calcular valores máximos (2.7%) y valores promedio (0.8%) de las pendientes estudiadas. El mapa (B) los polígonos de cuenca y periféricos en Acidalia Planitia. /Fuente: http://www.geosociety.org

En el número de Agosto de 2012 de GSA Today, Lorena Moscardelli y sus colegas de la Universidad de Austin presentaron una comparación detallada de las características geométricas de estos grandes polígonos marcianos, encontrado características muy parecidas con los sedimentos del fondo de los océanos terrestres.

En la Tierra, las regiones poligonales marinas, con sus bordes formados por fallas, son comunes en los sedimentos de grano fino ubicados en los océanos profundos. Algunos de los mejores ejemplos de estas áreas se encontraron en el Mar del Norte y en el Mar de Noruega. El estudio también demostró que estos polígonos de aguas profundas tienen más de 1000 metros de diámetro.

Si bien los detalles de la formación de polígonos en los océanos profundos de la Tierra son complejos, Moscardelli y sus colegas concluyen que la mayoría de estos se formaron en ambientes comunes que, para su formación, solamente requieren de una capa gruesa y húmeda de sedimentos.

La autora principal del estudio, Lorena Moscardelli, de la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos /Imagen: http://www.beg.utexas.edu/

Por otro lado, la investigadora y su equipo muestran también que el ángulo de la pendiente del fondo del mar juega un rol fundamental en la formación y preservación de estos polígonos, de tal suerte que cuando la pendiente del fondo marino es muy suave (pendientes de menos de medio grado), estos presentan formas muy regulares.  Pero, por el contrario, en muchos sitios donde los polígonos se han formado en regiones topográficas en la cima de sitios enterrados en el fondo marino, la forma de estos se altera y en algunos hasta se rompen cuando las pendientes son muy pronunciadas.

Por otra parte, en las llanuras del norte marciano, donde la superficie es prácticamente plana, los polígonos tienen formas muy regulares (muy similares a aquellos encontrados en el fondo marino de la Tierra). Y en los lugares donde la topografía de Marte es más variada, y donde puede haber evidencia de otros medios de transporte de sedimentos en la superficie, se pueden encontrar áreas de polígonos deformados, igual que sucede en la Tierra con aquellos que han sido alterados por las características del terreno.

En conclusión: tanto los polígonos marcianos como terrestres poseen un origen común y fueron formados por mecanismos y en ambientes similares. El equipo de investigadores arguye que los polígonos marcianos se formaron dentro de una capa espesa y húmeda al igual que en la Tierra. Por tanto, estas interesantes características geométricas podrían proporcionar evidencia de la existencia, hace unos 3 millones de años,de un océano en la porción norte de Marte.

________________

TRADUCIDO Y EDITADO por Julio García.

FUENTE: Astrobiology Magazine

La acidificación de los océanos podría estar a niveles sin precedentes, revela estudio.

Los oceános del mundo probablemente se estén volviendo más ácidos en la actualidad de lo que lo hicieron hace 300 millones de años, debido a las emisiones de carbón realizadas por el ser humano y cuando pulsos naturales de carbón hicieron que las temperaturas globales llegar a niveles insospechados, afirma un nuevo estudio, el cual es el primero en su tipo en evaluar registros geológicos para encontrar evidencias sobre la acidificación de los océanos sobre este vasto periodo de tiempo.

“Lo que estamos llevando acabo ahora es realmente destacable”, afirma el autor principal del estudio Barbel Honish, quien trabaja como paleo-oceanógrafo en la Universidad de Columbia. “Nosotros sabemos que la vida durante los pasados eventos de acidificación no fueron eliminados, ya que nuevas especies evolucionaron para reemplazar aquellas que murieron. Pero si las emisiones industriales de carbón continúan al ritmo actual, es probable que perdamos organismos de los que nos hemos preocupado todo este tiempo como arrecifes de coral, ostras y salmón”.

Los oceános actúan como esponjas para reducir los excesos de dióxido de carbono del aire; el gas reacciona con el agua de mar para formar ácido carbónico, que con el transcurso del tiempo es neutralizado por conchas de carbono fosilizado en el fondo de los océanos. Pero si el CO2 va hacia los oceános muy rápido, puede agotar los iones de carbono que corales, moluscos y plancton necesitan para los arrecifes y la formación de corales.

Y esto es lo que está sucediendo ahora, ya que a partir de una revisión de cientos de estudios paelo-oceanográficos, un equipo de investigadores de cinco países encontraron evidencias por solo un periodo en los últimos 300 millones de años cuando los oceános cambiaron pero no con la misma rapidez con la que lo hacen hoy en día. De hecho el máximo periodo donde se registraron las mayores temperaturas fue durante el Paleoceno-Eoceno hace unos 55 millones de años.

Los arrecifes son una de tantas especies marinas en peligro por la acidificación de los oceános.

A principios de los años 90, los científicos extrajeron sedimentos del suelo marino de la Antártica encontrando una capa de barro de este periodo Paleoceno-Eoceno, encajada entre guresos depósitos fósiles de plancton blanco. En un lapso de 5,000 años, estimaron, un misterioso incremento de carbón dobló las concentraciones atmosféricas empujando a las temperaturas promedio globales a subir 6 grados, y cambiando dramáticamente el paisaje ecológico.

Los resultados: las conchas de plancton de carbón ensuciaron el fondo del mar disolviéndose, dejando a su paso una capa café de barro. Al menos la mitad de las especies de bentónica-formaminifera, un grupo de organismos de una sola célula que vivían en el fondo de los océanos se extinguieron, sugiriendo que organismos que se encontraban en lo más alto de la cadena alimenticia también desaparecieron, afirmó la co-autora del estudio Ellen Thomas, quien trabaja como paleo-oceanógrafa en la Universidad de Yale y quien también participó en el viaje que se realizó a la Antártida.

“Es realmente inusual que se pierdan entre 5 y 10% de especies en menos de 20,000 años”. Durante este tiempo los científicos han estimado el pH del oceáno (una medida de su acidez) la cual ha caido tanto como 0.45 unidades (si el pH disminuye la acidez se incrementa).

Por otro lado, en los últimos 100 años, el CO2 de la atmósfera se ha incrementado en un 30 por ciento (unas 393 partes en un millón), mientras que el Ph del oceáno ha descendido de 0.1 a 8.1, un valor que ha sido 10 veces más rápido que hace 56 millones de años. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático predice que el Ph podría descender aún más: 0.3 a 7.8 unidades para finales de este siglo, incrementando la posibilidad de que en un futuro muy cercano podríamos tener cambios similares a los que sucedieron durante el periodo del Paleoceno-Eoceno.

El organismo de una sola célula llamado científicamente Stensioeina beccarliformis sobrevivó al impacto de un asteroide que mató a los dinosaurios hace 65 millones de años y se extinguió 9 millones de años después cuando los océanos se acidificaron debido a una masiva liberación de CO2 /Fuente: http://www.earthinstitute.columbia.edu/

Los efectos producidos por la acidificación actual de los oceános están eclipasados por ahora, debido a otros problemas tales como las aguas residuales contaminantes, y las altas temperaturas que se producen en verano que amenazan con destruir a las poblaciones de corales. Sin embargo, los científicos, a la hora de aislar en el laboratorio los efectos del agua ácida, se han dado cuenta de que un bajo nivel en el Ph puede dañar a una amplia variedad de la vida marina: desde arecifes y organismos que están formados por conchas y caparazones hasta caracoles pequeños que son la comida predilecta del salmón.

Para concluir, y en palabras de Richard Feely, oceanógrafo de la Administración Nacional de Oceanografía y Atmósfera de Estados Unidos, “tomará décadas hasta que los efectos de la acidificación de los oceános pueda ser visible en la vida marina. Hasta entonces, el pasado es una buena manera para pronosticar lo que podría suceder en el futuro”.

TRADUCCIÓN Y EDICIÓN de Julio García.

FUENTEwww.earthinstitute.columbia.edu/

Desde ahora ya podemos escuchar las profundidades del océano desde el ordenador

Delfines /Fuente: http://www.weareqq.com

El Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas de la Universidad Politécnica de Cataluña ha puesto en marcha un sistema para monitorear los mares del planeta, para saber, a ciencia cierta, cómo afecta a los organismos vivos, a la fauna acuática, la contaminación provocada por los seres humanos. Para hablarnos de este proyecto, que busca, entre otras cosas, responder con soluciones tecnológicas a la conservación del hábitat marino y prevenir así su deterioro progresivo, entrevistamos a Serge Zaugg, quien es investigador de este laboratorio, el cual se encuentra ubicado en el municipio de Vilanova i la Geltrú, muy cerca de la ciudad de Barcelona:

 

> En nuestro resumen de noticias hablamos sobre el descubrimiento de cómo borrar recuerdos, la condena a un profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha por denunciar una charla sobre espirtismo, y sobre el lanzamiento del Transbordador Espacial Discovery:

 

> En la reseña bibliográfica recomendamos el libro El universo para curiosos de Nancy Hathaway editado por Crítica: