Desarrollan nueva técnica para medir el peso de los planetas

azure-blue-exoplanet

Una nueva manera de medir el peso de planetas alienígenas podría ayudar a revelar importantes detalles de qué tanto estos planetas pueden albergar vida o no.

En las pasadas dos décadas, los astrónomos han confirmado la existencia de más de 900 planetas fuera del Sistema Solar y han descubierto también más de 2,300.

Pero los científicos no se conforman con confirmar la existencia de este tipo de mundos, sino que también buscan analizarlos con detalle, ayudando a resolver preguntas de si son potencialmente habitables o no.

Conocer la masa de un planeta puede ayudar a los investigadores a comprender mejor su atmósfera y saber, además, si dentro de esta atmósfera existen rocas o gas. Estos dos factores están ligados con la “habilidad” de cada planeta para albergar vida. Y es que conociendo la masa de un planeta se puede saber cómo es que se enfría, su tectónica de placas y cómo es que genera campos magnéticos y cómo es que el gas escapa de su atmósfera.

“La masa afecta todo a un nivel planetario. Si no consideráramos la masa, entonces habría grandes probabilidades de no comprender muchas de las propiedades de dicho planeta”, afirma Julien de Witt, profesora del MIT quien encabeza la investigación.

Sin embargo, los métodos actuales para medir el peso de los planetas son bastante limitados. La técnica a la que los científicos recurren con mayor frecuencia es la llamada de velocidad radial. Este método consiste en medir los movimientos  o bamboleos que se producen en una estrella producto de la fuerza de gravedad ejercida por uno o varios planetas.
El problema de este método radica en que no funciona correctamente en todos los planetas que hacen que una estrella se mueva. Esto incluye a mundos con poca masa o aquellos que orbitan muy lejos de la estrella que los hospeda.

Pero, afortunadamente, ahora los científicos se las han ingeniado para desarrollar una nueva estrategia que ayudará a pesar planetas a partir de su atmósfera.

Para comprender cómo funciona este método, hay que imaginar que la atmósfera de un exoplaneta se vuelve más delgada con la altitud, tal y como sucede en la Tierra. Esto se debe a que la fuerza de gravedad se vuelve más débil en la medida en que un plantea está más alejado de su estrella.

Debido a que la intensidad de la fuerza de gravedad que produce un planeta depende su masa, los investigadores pueden deducir la masa de un exoplaneta a partir de cómo la atmósfera se va haciendo más delgada producto de la altitud.

Para poner a prueba este método,  los científicos lo aplicaron a un exoplaneta conocido como HD 189733b que se encuentra a unos 63 años luz de la Tierra y que fue descubierto en 2005.

Desafortunadamente el nuevo método solamente funciona en planetas gigantes como Júpiter pero, afortunadamente, cuando la NASA envíe al espacio próximamente el telescopio James Webb, el método podrá ser aplicado con planetas que tengan una masa similar a la Tierra; superplanetas con 10 veces la masa del nuestro; y planetas gaseosos conocidos como “pequeños neptunos” que tienen una masa 10 veces mayor a la masa de la Tierra.

___

Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Space.com

Anuncios

Encuentran planeta como la Tierra pero mucho más caliente

1.14058_deming2

Dos grupos de investigadores han medido por primera vez la masa de un planeta muy parecido a la Tierra que se encuentra en la constelación de Cygnus a unos 400 años luz de distancia.

El planeta lleva por nombre Kepler-78b y se ha podido comprobar que su densidad es similar a la de la Tierra, por lo que se deduce que está compuesto por rocas y hierro.

Pero también existen muchas diferencias entre ambos ya que Kepler-78b viaja por una órbita que es cuarenta veces más cercana de lo que está Mercurio del Sol, por lo que su temperatura puede alcanzar los 2800 grados.

Hay que decir también que Kepler-78b es uno de los pocos exoplanetas conocidos cuyo periodo orbital es menor a un día y debe ser imaginado como un mundo lleno de lava.

La masa de un exoplaneta se puede calcular gracias al movimiento que produce sobre la estrella que lo hospeda debido a la acción de la gravedad. Dicho movimiento se traduce en un corrimiento hacia el rojo o al azul y al que los científicos denominan como efecto Doppler.

Por otro lado, el nuevo descubrimiento permite a los científicos afirmar que planetas del tamaño de la Tierra, que se encuentran en la misma órbita, son abundantes en el universo, pero debido a que el bamboleo que producen sobre la estrella que los hospeda es bastante débil, a los investigadores les resulta complicado conocer su masa.

___

Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Nature.com 

_____________________

Descubren el primer planeta que vive en solitario

lonely-planet

Concepción artística del planeta PSO J318.5-22 /Crédito: Space.com

Astrónomos han descubierto por primera vez un planeta que vive en solitario, es decir, que no gira entorno a una estrella.

Llamado PSO J318.5-22, el planeta es relativamente joven ya que tiene unos 12 millones de años y se encuentra ubicado en la constelación de Capricornio. Además, tiene una masa seis veces la de Júpiter.

“Nunca antes habíamos observado un objeto de este tipo flotando libremente por el espacio”, afirma el investigador Michael Liu del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawaii.

lonely-alien-planet-psoj318-5-22

El planeta PSO J318.5-22 es observado así con un telescopio en Hawaii. /Crédito: space.com

La ausencia de una estrella podría ser de gran ayuda para los científicos que están intentando comprender la naturaleza de los planetas que se encuentran más allá del Sistema Solar, donde tan solo un puñado de estos han sido observados a través de imágenes directas. En este sentido, los investigadores estudian normalmente los planetas alienígenas a través de mediciones indirectas, como por ejemplo midiendo la cantidad de luz, que disminuye, cuando un planeta pasa enfrente del astro que lo hospeda.

Por otro lado, el número de exoplanetas ha ido en aumento desde hace 10 años, de tal suerte que los astrónomos han confirmado más de 800, aunque algunas estimaciones sugieren que deben de existir cientos de millones de ellos en el universo.

El descubrimiento de PSO J318.5-22 fue accidental, ya que lo que en realidad buscaban los astrónomos a cargo del proyecto era encontrar estrellas enanas marrones, que son objetos llamados “estrellas fallidas” porque son más grandes que un planeta pero demasiado frías para convertirse en estrellas ordinarias.

___

Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Space.com 

_____________________

Descubren nuevo planeta con superficie formada por lava

lava_world

Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT) han descubierto un nuevo planeta que posee el mismo tamaño que la Tierra y que ha sido nombrado como Kepler 78b.

El nuevo mundo es capaz de darle una vuelta completa a su estrella en tan sólo 8 horas y media, por lo que se convierte en uno de los objetos con un periodo orbital tan corto. El planeta se encuentra extremadamente cerca de su estrella (su radio orbital es de solamente tres veces el radio de su estrella) y los científicos han podido estimar que la temperatura de su superficie podría ser de unos 2700 grados. En un ambiente tan caluroso, es muy probable que la capa más alta del planeta se encuentre completamente derretida, creando así un océano masivo de lava.

Pero lo más emocionante para los científicos es que han sido capaces de detectar la luz emitida por el planeta. Esta luz, una vez analizada con telescopios más grandes, les proporcionará información detallada sobre la composición  y propiedades de reflexión de la luz de su superficie.

Por otro lado, Kepler 78b está tan cerca de su estrella que los científicos esperan medir el efecto gravitacional que provoca sobre su estrella. Dicha información podría ser utilizada para medir la masa del planeta, que haría de Kepler 78b el primer planeta fuera del Sistema Solar del que podemos conocer su masa.

En el descubrimiento de Kepler 78b, el equipo de investigadores tuvo que buscar entre 150,000 estrellas que fueron monitoreadas por el telescopio Kepler, el cual, y por una serie de problemas técnicos, ya ha dejado de funcionar pero ha dejado una gran cantidad de datos por analizar.

¿Pero cómo es que los astrónomos pueden detectar estos planetas tan lejanos y pequeños? Esto lo hacen a través del llamado efecto de tránsito que sucede cuando se producen caídas de luz cada vez que el planeta cruza o transita una estrella.  Pero también existen otros fenómenos de periodo estelar que pueden afectar la emisión de luz, como cuando una estrella eclipsa a otra. Gracias al primer fenómeno, al de tránsito, los científicos son capaces de determinar la existencia de un nuevo mundo.

Sobre Kepler 78b los investigadores han determinado, además, que se encuentra 40 veces más cerca de su estrella que la distancia a la que se encuentra Mercurio del Sol. Y es muy probable que la estrella que órbita sea relativamente joven ya que se ha podido determinar que rota dos veces más rápido que el Sol y que no ha tenido tiempo para comenzar a frenar.

Pese a que tiene el mismo tamaño que la Tierra, es muy probable que Kepler 78b no sea habitable debido a que es un mundo formado por lava debido a la proximidad a la que se encuentra de la estrella que lo hospeda.

___
Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Daily Galaxy.

_____________________

Descubren planeta con poca masa orbitando estrella como el Sol

newplanetlikejupiterUtilizando el telescopio de infrarrojos Subaru que se encuentra en Hawaii, un equipo internacional de astrónomos ha podido descubrir un planeta gigante orbitando la estrella GJ 504. Con mayor masa que Júpiter, pero de igual tamaño, el nuevo mundo, llamado GJ 504b, se convierte así en el primer planeta detectado que orbita una estrella como el Sol.

“Si pudiéramos viajar a este planeta gigante veríamos un mundo que sigue brillando debido al calor producto de su formación”, afirmó Michael McElwain, de la NASA. “La cámara infrarroja abordo del telescopio nos ha demostrado que el planeta es de color morado, lo que indicaría también que en su atmósfera hay presencia de nubes”.

GJ 594b orbita su estrella a casi nueve veces la distancia existente entre Júpiter y el Sol, lo que implica un reto para las teorías actuales sobre como se forman los planetas gigantes.

El planeta órbita una estrella tipo G0, que es ligeramente más caliente que el Sol y puede ser fácilmente visible en la constelación de Virgo. La estrella se encuentra a 57 años luz y el equipo de investigadores estima que todo el sistema se encuentra a unos 160 millones de años luz.

Por otro lado, la ventaja de estudiar sistemas jóvenes como este es que los planetas que ahí se encuentran todavía no han perdido todo el calor, o toda la energía, producto de su formación, lo que permite resaltar la luz infrarroja que emiten.

“El Sol ha agotado ya la mitad de su energía, pero GJ504 tiene apenas un cuarto de su edad total”, afirma McElwain. Por lo que “estudiar estos sistemas es como observar al nuestro en su etapa de adolescencia”.

En este sentido, de acuerdo con los modelos que prevalecen actualmente, los planetas como Júpiter comienzan a formarse a partir del gas y del polvo que rodea a una estrella joven, donde el centro o núcleo comienza a formarse a partir de la colisión de asteroides y cometas que podrían ser equiparados con semillas. Y cuando este núcleo adquiere suficiente masa, su fuerza gravitacional rápidamente comienza a atraer gas del disco que formará al nuevo planeta.

A pesar de que este modelo funciona perfectamente en objetos que se encuentran más allá de la órbita de Neptuno, es más problemático utilizarlo para descubrir mundos que se encuentran mucho más lejos de su estrella. GJ 504b se encuentra a una distancia aproximada de 43 UA de su estrella.

El descubrimiento de este nuevo planeta implica que necesitamos considerar seriamente teorías de formación alternativas, o quizá rehacer algunas de los supuestos sobre la teoría del núcleo de acreción que explicábamos en párrafos anteriores.

El estudio ha sido aceptado para su publicación en la revista The Astrophysical Journal y aparecerá en su próximo número.

___

Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Daily Galaxy.

_____________________