Identifican región cerebral esencial para la memoria social

hipocampo

Un grupo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia en Estados Unidos, han podido determinar que una pequeña región del hipocampo, conocida como CA2 es esencial para la memoria social, que es la habilidad de un animal de reconocer a otro de la misma especie. Un mejor entendimiento de la función CA2 podría ayudar a tratar de mejor manera desórdenes como el autismo, la esquizofrenia y los desórdenes bipolares. Los experimentos, que han sido aplicados en ratones, han aparecido publicados en la revista Nature.

Durante mucho tiempo los científicos ya sabían que el hipocampo -que es una región en forma de caballo de mar que se encuentra en los lóbulos temporales del cerebro- juega un rol crucial en nuestra habilidad para recordar el quién, el qué y el dónde de nuestra vida cotidiana. Recientes estudios han mostrado que diferentes subregiones del hipocampo se encargan de diversas funciones. Por ejemplo, la región del hipocampo llamada giro dentado es crítica para distinguir entre diferentes ambientes. Otra región es la CA3 que nos permite invocar la memoria de señales parciales, y la región CA1 es crítica para todos los tipos de memoria.

“Sin embargo, el rol de CA2, que es una región relativamente pequeña que se encuentra comprimida entre las regiones CA3 y CA1 del hipotálamo, sigue siendo casi completamente desconocida”, afirma el doctor Steven Siegelbaum quien es Investigador del Instituto Howard Huges.

Algunos otros estudios han sugerido que la región CA2 se encuentra asociada con la memoria social. También está asociada con la motivación sexual y con el comportamiento.

Por otro lado, en los seres humanos la importancia del hipocampo para que se manifieste la memoria social puede ser ilustrado con el caso de Henry Molaison, a quien se le removió gran parte de este región del cerebro en una cirugía a la que se sometió en 1953 en un intento por curar la severa epilepsia que padecía. Después de la operación, Molaison fue incapaz de formar nuevas memorias de las personas. Los investigadores han observado que las lesiones en el hipocampo deterioran la memoria social tanto en roedores como en humanos.

En definitiva, un mejor entendimiento de esta importante área del cerebro ayudará a mejor el pronóstico de aquellas personas con desórdenes mentales.

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Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Science Daily.

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Encuentran diferencias en cerebros de hombres y mujeres

Men women brains

Circuitos neuronales del cerebro de un hombre.

A partir de más de 1000 escáneres, un equipo de investigadores ha podido establecer, por primera vez, la diferencia entre los cerebros de hombres y mujeres.

Mapas del circuito neuronal han mostrado que, en promedio, el cerebro de las mujeres está mejor conectado entre los hemisferios derecho e izquierdo, en contraste con el cerebro de los hombres, donde las conexiones fueron más fuertes entre las regiones de la parte delantera y trasera del cerebro.

Para Ragini Verma, investigadora de la Universidad de Pennsylvania, la gran sorpresa es cómo este nuevo estudio validaría muchos estereotipos como por ejemplo que los cerebros de los hombres están mejor dotados de circuitos que les permiten realizar con mayor éxito tareas relacionadas con la percepción y las acciones que requieren coordinación, mientras que el cerebro de las mujeres estaría mejor dotado para realizar tareas donde se involucre memoria y habilidades sociales, haciéndolas mejor capacitadas para las multitareas.

Female brain

Circuitos neuronales del cerebro de una mujer.

“Si miramos muchos estudios, podemos encontrar que el lado izquierdo del cerebro está mejor capacitado para las tareas lógicas, mientras que el derecho está relacionado con la intuición. Por tanto, si hay tareas que involucren el uso de ambos hemisferios, entonces las mujeres lo harán mejor”, afirma Verma. En este sentido también señala que las mujeres “tienen mejor intuición que los hombres. También son mejores al recordar cosas.”.

El hallazgo ha sido posible gracias a que los investigadores estudiaron cómo está cableado el cerebro de hombres y mujeres sanos. El mapa les da a los científicos una imagen mucho más completa de lo que es normal para cada sexo en diferentes edades. Armados con estos mapas, ellos esperan aprender más sobre cómo las anormalidades que padecen algunos cerebros están relacionadas con desórdenes tales como la depresión y la esquizofrenia.

El equipo de Verma utilizó una técnica llamada Imágenes de Difusión del Tensor con la finalidad de hacer un mapa de las conexiones neuronales de 428 hombres y 521 mujeres cuya edad comprendía entre los 8 y los 22 años. Las conexiones neuronales son muy parecidas a un sistema de carreteras donde viaja el tráfico del cerebro.

Los escaneos mostraron también una gran conectividad entre los hemisferios derecho e izquierdo en las mujeres, mientras que las conexiones en los hombres estuvieron casi confinadas en hemisferios individuales. Esto quiere decir que en el cerebro de las mujeres existe una mayor interacción entre los hemisferios derecho e izquierdo que en los hombres.

Otro dato interesante es que las diferencias entre los cerebros de mujeres y hombres no se notan sino hasta que se pasa los 13 años de edad, es decir, que a partir de los 14 y los 17 años comienzan a aparecer verdaderas diferencias.

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Traducido y editado por Julio García.

Referencia: The Guardian

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El autismo afecta a hombres y mujeres de forma diferente

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Un nuevo estudio publicado recientemente sugiere que el autismo no afecta por igual los cerebros de hombres y mujeres.

Los encargados de hacer esta investigación son científicos del Centro de Investigación del Autismo que pertenece a la Universidad de Cambridge, quienes escanearon el cerebro de 120 hombres y mujeres, donde la mitad de ellos padecía autismo.

Las diferencias encontradas en el estudio muestran que es necesario hacer aún más estudios para comprender dichas diferencias.

Los expertos han dicho que las mujeres con esta condición podrían ser más estigmatizadas que los hombres e inclusive han llegado a aceptar que es más complicado hacer un diagnóstico en mujeres que en hombres.

El autismo afecta al 1% de la población y está más presente en hombres, por lo que la mayoría de las investigaciones al respecto están enfocadas en ellos.

Para realizar este estudio los científicos utilizaron Imágenes de Resonancia Magnética (IRM) para examinar cómo el autismo afecta el cerebro de chicos y chicas.

En este sentido, hay que decir que los cerebros de ambos sexos difieren en cuanto al volumen de tejido, por lo que dicho volumen es mayor en los hombres.

El estudio buscó, además, las diferencias entre el cerebro de hombres con y sin autismo así como de mujeres con y sin autismo.

Y sorprendentemente encontraron que el cerebro de las mujeres con autismo se parecía más al de los hombres sin este padecimiento que al cerebro de las mujeres que tampoco padecían la enfermedad. Dichas similitudes y diferencias no se hallaron en hombres con autismo.

Para el doctor Meng-Chuan Lai, quien participó en el estudio, “lo que sabemos hoy de autismo tiene una tendencia eminentemente masculina”. Y agrega: “lo que éste estudio muestra es que el autismo se manifiesta de forma diferente entre los distintos géneros”.

De todo esto se desprende que no debamos de asumir que todo lo encontrado en hombres con autismo y sin él se aplica a las mujeres.

Por su parte, para Carol Povey, directora del Centro Nacional del Autismo, “históricamente, la investigación sobre este padecimiento se ha construido sobre la experiencia de niños y hombres, por lo que ésta nueva investigación nos ayudará a comprender cómo la enfermedad afecta a hombres y mujeres de forma diferente”.

Y añade: “las chicas pueden ser más adaptables que los niños y por lo tanto pueden desarrollar estrategias que puedan enmascarar la presencia de autismo. Ésta máscara puede que se manifieste en forma de depresión, ansiedad, desórdenes alimenticios y depresión.

El estudio ha sido publicado en la revista Brain y seguramente se seguirán haciendo más investigación sobre el tema.

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Traducido y editado por Julio García.

Referencia: BBC

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Un error en una copia genética pudo haber contribuído al desarrollo de la inteligencia humana

Un error a la hora de duplicar un gen hace mucho tiempo, podría ser el responsable del desarrollo de ciertas características que el cerebro de los humanos tienen y que nos distinguen de los primates.

Cuando se probó en ratones, los investigadores encontraron que éste “error” causó que las células cerebrales de los roedores se movieran de su lugar más rápido y que permitieran el desarrollo de más conexiones entre sus neuronas.

Cuando cualquier célula se divide lo primero que hace es copiar todo su genoma pero, durante este proceso, se pueden producir errores. Las células normalmente tienden a corregir los errores que se producen en el ADN, pero cuando éstos errores no son corregidos producen cambios permanentes llamados mutaciones, las cuales a veces llegan a ser útiles pero en otros casos pueden ocasionar daños al organismo, aunque por lo general éstos cambios son inofensivos.

Un tipo de error es la duplicación, que se produce cuando la maquinaria que se encarga de realizar copias en el ADN accidentalmente copia una sección del genoma dos veces. La segunda copia puede ser cambiada en duplicados futuros obteniendo así mutaciones o perdiendo partes.

Los investigadores hicieron un escáner del genoma humano para éstas duplicaciones y encontraron que muchas de ellas parecen jugar un rol importante en el desarrollo del cerebro.

“Existen aproximadamente 30 genes que fueron duplicados de forma selectiva en los humanos. Éstas son algunas de nuestras más recientes investigaciones en Genómica”, afirma Franck Polleux del Instituto de Investigación The Scripps en Pasadena, California y quien ha publicado ya su trabajo en la revista Cell.

Por otra parte, lo más interesante de tener una copia extra de un gen es que, al no ser esencial como su copia original, los cambios o las modificaciones que se le hagan no tendrán efectos adversos en el organismo.

Los investigadores estudiaron un gen específico, el llamado SRGAP2, del cual consideran que se ha duplicado al menos dos veces durante el curso de la evolución humana: primero hace unos 3,5 millones de años y luego otra vez hace unos 2,5 millones de años. Y al parecer ésta segunda duplicación, la más reciente, parece estar incompleta con solamente parte del gen duplicado, por lo que los científicos creen que esta duplicación parcial es capaz de interferir con la acción de la original, una copia ancestral de SRGAP2.

Ahora bien: cuando los investigadores añadieron la copia del gen parcialmente duplicado en el genoma de los ratones, al parecer aceleraron la migración de las células del cerebro durante el desarrollo, lo que hace la organización de éste más eficiente.

Éstas células que expresaron la duplicación incompleta de SRGAP2 también tuvieron más “espinas”: más conexiones en la superficie de la célula que se enlazan con otras, lo que las hace parecerse más a las células del cerebro humano.

Curiosamente, la copia incompleta del gen se presentó justamente después de la desaparición de los homínidos Australophitecus, los cuales “abrieron” el espacio para la aparición de los humanos modernos. Fue en esa época, también, cuando el cerebro de nuestros ancestros comenzaron a hacerse más grandes y es probable también que los cambios dramáticos en las habilidades cognitivas pudieron haber surgido en ese tiempo.

TRADUCCIÓN Y EDICIÓN de Julio García.

FUENTE: LiveScience.com

Un equipo de investigadores desarrolla método para estudiar las diferencias entre el cerebro humano y el de los simios

Correlación de la actividad cerebral entre simios-simios, humanos-humanos y simios-humanos /Fuente: http://www.medicalexpress.com

Con la finalidad de profundizar sobre cómo funciona el cerebro humano y el cerebro de los simios, para establecer sus similitudes y diferencias, un equipo de investigadores han abordado el problema desde una nueva perspectiva: a partir de la exposición de ambas especies a una experiencia compartida. En este caso el equipo, como lo describen en un documento publicado en la revista Nature Methods, se dieron a la tarea de presentar un grupos de humanos y otro de monos una película de hollywoodense, mientras monitoreaban sus respuestas a través de imágenes por Resonancia Magnética Funcional (fMRI), encontrando que algunas áreas del cerebro reaccionaban de la misma manera, mientras que la respuesta de otras resultó ser una completa sorpresa.

Los científicos saben que si muchas personas miran una misma película, las mismas zonas de sus cerebros se encenderán durante las mismas escenas, lo que sugiere que un estímulo -o un conjunto de ellos- tendrán efectos parecidos en las respuestas de las personas. Otras especies sometidas a estudios, han obtenido los mismos resultados que los humanos. Sin embargo, nunca se había hecho un estudio en donde se compararan las reacciones de dos especies diferentes ante la presencia de un mismo estímulo, debido a que -en el caso de los humanos y los monos- siempre se ha pensado que ambas especies comparten básicamente la misma fisiología y que ambos utilizan las mismas regiones cerebrales y llevan a cabo los mismos procesos mentales.

En este nuevo estudio, el equipo de investigadores ha pretendido cambiar esta noción, planteándose la interrogante de: dado que el cerebro humano ha evolucionado ¿podría ser que algunas de sus funciones hayan cambiado a otras regiones del propio cerebro? Para averiguarlo, o al menos para saber un poco más al respecto, reclutaron a 24 individuos (humanos) y a 4 monos Rhesus. Ambos grupos fueron sometidos a exámenes individualmente, exponiéndolos a 30 minutos del mismo segmento de la película El bueno, el malo y el feo protagonizada por Clint Eastwood, mientras simultáneamente se les practicaban escaneos cerebreales a través de Resonancia Magnética.

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Una pareja de simios de la especie Rhesus, como la estudiada.

Sin muchas sorpresas encontraron que la actividad cerebral en regiones específicas era igual entre humanos y monos, donde aquellas regiones del cerebro responsables de la visión, por ejemplo, respondían igualmente a lo que se proyectaba en la pantalla.

Sin embargo, el equipo también encontró algunas diferencias significativas en el córtex visual: particularmente en aquellas zonas que están relacionadas con dar sentido a lo que se está viendo. En este caso, algunas áreas fueron activadas en partes completamente diferentes del cerebro y en otros casos la actividad estuvo retardada, sugiriendo que las dos especies utilizan diferentes partes de sus cerebros para realizar algunas de las funciones básicas similares.

Éstos descubrimientos no prueban, por supuesto, el hecho de que muchas funciones que se desarrollan en el cerebro humano pudiesen haber cambiado con el transcurso de la evolución, pero sí, en cambio, arroja luz sobre que el hecho de que no sólamente nuestros cerebros son más grandes que los cerebros de los simios y que tampoco es sólo una versión elegante del cerebro de estos primates, sino que el cerebro humano ha evolucionado en formas aún más complejas que aún hoy continúan siendo un misterio.

TRADUCCIÓN Y EDICIÓN de Julio García.

FUENTE: www.medicalexpress.com