El nuevo coronavirus podría destruirse más rápido con la luz del Sol

El nuevo coronavirus  SARS-CoV-2 podría estar destruyéndose por la luz de Sol, de acuerdo con una nueva investigación que ha sido anunciada por un alto cargo del gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, el estudio no se ha hecho público todavía y espera su evaluación de manera externa. 

Fue William Bryan, asesor de ciencia y tecnología del Secretario del Ministerio del Interior de Estados Unidos, quien dijo a reporteros en la Casa Blanca que científicos del gobierno habían encontrado que los rayos ultravioleta tenían un potente impacto en el patógeno, ofreciendo esperando de que su capacidad de propagarse podría ralentizarse durante el verano. 

“Nuestra observación más sorprendente hasta la fecha es el potente efecto que la luz parece tener en el hecho de matar al virus, tanto en la superficie como en el aire”, dijo

“Hemos visto un efecto similar tanto con la temperatura como con la humedad, donde el incremento de temperatura y humedad o ambas, es generalmente menos favorable al virus”: 

Pero, como hemos dicho, el documento no ha sido todavía puesto a revisión, haciendo difícil a los expertos independientes comentar qué tan robusta fue su metodología. 

Una pregunta clave, sin embargo, será saber qué tan intensa y qué longitud de onda tenía la luz ultravioleta utilizada en el experimento y si ésta precisión realmente imita a la luz natural que se da en condiciones de verano. 

“Sería bueno saber cómo se hizo la prueba, y cómo fueron medidos los resultados”, afirmó Benjamin Neuman, jefe de la mesa de ciencias biológicas de la Universidad Texarkana de Texas. 

Virus inactivado. 

Bryan compartió una diapositiva que resume los principales hallazgos del experimento que fue llevado a cabo en el Centro Nacional de Análisis y Contramedidas de Maryland. 

Mostró que la mitad de la vida del virus -el tiempo que le tomó reducir a la mitad de su tamaño-  fue de 18 horas cuando la temperatura era de entre 21 y 25 grados y con un 20% de humedad en una superficie no porosa. Esto incluye cosas como llaves de puertas y acero inoxidable. 

Pero la vida media se redujo a seis horas cuando la humedad aumentó al 80% y tan solo dos minutos cuando se agregó luz solar a la ecuación. 

Cuando el virus fue aerosolizado -lo que significa que quedo suspendido en el aire- la vida media fue de una hora cuando la temperatura estaba entre 21 y 25 grados con 20% de humedad.

En la presencia de la luz, esto cayó a solamente a un minuto y medio. 

Bryan llegó a la conclusión de que las condiciones que se hacen presentes en verano “crearán las condiciones de que la transmisión disminuya”. 

También señaló que la reducción de la propagación no significará que el patógeno quede eliminado completamente y que las medidas de distanciamiento social no se pueden dejar completamente. 

Trabajos previos también coinciden en que el virus tiene mejores resultados en climas fríos y secos que en condiciones cálidas.y húmedas y que la tasa más baja de propagación se da en los países del hemisferio sur donde todavía es otoño y es todavía cálido. 

Se cree que las razones de que suceda esto es que las gotitas respiratorias permanecen en el aire durante más tiempo en climas más fríos y que los virus se degradan más rápidamente en las superficies más calientes, porque la capa protectora de grasa que los envuelve se seca más rápido. 

Por último, las autoridades de salud de Estados Unidos creen que aún si los casos de la COVID-19 disminuyen durante el verano, es probable que la tasa de infección se incremente nuevamente durante el otoño y el invierno, en línea con otras virus estacionales como la gripe. 

Fuente: www.medicalxpress.com

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