El impacto de cometas incrementa la probabilidad de vida

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De acuerdo con un nuevo estudio, el violento impacto de cometas y meteoritos sobre la Tierra puede ayudar a construir las moléculas fundamentales de la vida,

Y es que las colisiones, que se producen a alta velocidad, desatan intensas ondas de choque que pueden convertir a los simples compuestos orgánicos encontrados en cometas en aminoácidos, los cuales producen proteínas, células y luego a todos los organismos vivos.

El nuevo hallazgo sugiere también que en lugar de ser una fuerza solamente destructiva, los impactos incrementan la probabilidad de que la vida puede originarse y extenderse por todo el Sistema Solar.

“Sabemos que los impactos son muy comunes en el Sistema Solar, ya que podemos observar los cráteres que son producidos por tales impactos”, afirma Zita Martins, un astrobiólogo del Imperial College de Londres.

“Si los impactos ocurren, entonces más moléculas complejas pueden producirse de tal manera que estos ladrillos fundamentales de la vida podrían extenderse por todo el Sistema Solar”.

La superficie de los planetas y las lunas presentan cicatrices producto de los violentos impactos producidos durante miles de millones de años por cometas y meteoritos. Dichos impactos producen grandes cantidades de energía: por ejemplo, el meteorito que cayó recientemente sobre la región de Chelyabisnk en Rusia este año, impactó a una velocidad de 18 kilómetros por segundo y explotó con una fuerza 30 veces superior a la energía producida por la bomba de Hiroshima.

Por otro lado, los científicos han utilizado modelos por computadora para demostrar que la ondas de choque pueden convertir simples moléculas como el amoniaco, el dióxido de carbono y el metanol en complejos aminoácidos. Esto lo han comprobado reconstruyendo dichos impactos en el laboratorio.

Gracias a estas pruebas, los investigadores han podido demostrar que un impacto de alrededor de unos 7 kilómetros por segundo produce cicatrices de aminoácidos. El impacto genera una intensa onda de choque que fragmenta a los elementos simples que luego se recombinan en aminoácidos tales como la alanina y la glicina. Entre los numerosos roles que juega en la vida la glicina es que es un neurotransmisor que se encuentra activo en las células del cerebro y en la retina, mientras que a la alananina se le puede encontrar en las paredes de las células de las bacterias.

“Lo que hemos hecho en el labotatorio es demostrar un proceso en el que están presentes moléculas que estuvieron durante el nacimiento del Sistema Solar y que luego se convirtieron en moléculas que son las que necesita la vida para producirse”, afirma Price.

En definitiva lo que pretende esta investigación es demostrar que existen muchas maneras de crear aminoácidos que son los componentes de las proteínas y finalmente de la vida. Dichos elementos están presentes en la mayoría de los cometas y meteoritos.

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Traducido y editado por Julio García.

Referencia: The Guardian.

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