Descubren que hay bacterias en el cielo que afectan la atmósfera

Nubes

Hoy se tiene la certeza de que la vida en la Tierra no solamente está presente en su superficie o en los mares, sino que también se le puede encontrar en los sitios menos imaginados como la atmósfera alta de nuestro planeta, soportando el bombardeo de los fuertes vientos y los rayos ultravioleta. Éste es el caso de las bacterias que viven en condiciones hostiles arriba de la atmósfera y que, inclusive, son capaces de determinar el clima en nuestro mundo azul pálido.

En uno de los primeros intentos por explorar la microbiología atmosférica a grandes altitudes, investigadores de la NASA  analizaron en 2010 muestras, durante seis semanas, del aire proveniente de huracanes. Y encontraron 314 diferentes tipos de bacteria en las masas de aire a diez kilómetros de altura del Golfo de México, el Mar Caribe, el Océano Atlántico y Estados Unidos. Sin embargo, solamente pudieron atrapar una pequeña cantidad de organismos: un 20% de todas las partículas -biológicas y no biológicas- que se encuentran en ésta atmósfera alta.

“Me encuentro realmente sorprendido de la alta densidad de bacterias que han sido encontradas a altitudes tan elevadas por el hecho de que estos ambientes son muy inhóspito”, afirmó Ulrich Karlson de la Universidad Aarthus de Dinamarca y quien no participó en el estudio.

La semilla de una idea.

Análisis genéticos revelaron que algunos microbios en la atmósfera alta están relacionados con bacterias que ayudan a catalizar la formación cristales de hielo y la condensación de las nubes. El proceso fundamental, denominado nucleación, ocurre cuando las moléculas de agua en el aire se unen en torno a una partícula: usualmente polvo y hollín. Dependiendo de las temperaturas, estos complejos pueden crecer en largas gotas de agua o bolas de nieve, produciendo la formación de nubes, lluvia o nieve.

Los últimos hallazgos apoyan teorías emergentes que afirman que las comunidades de bacterias, especialmente en la atmósfera alta donde el polvo es relativamente raro, podrían tener influencia sobre el clima.

Aires de cambio.

Las muestras que fueron recogidas por la NASA en 2010, antes, durante y después de dos huracanes, también han permitido a los investigadores estudiar los efectos que tienen los climas extremos en el microbioma atmosférico. Las tormentas inyectaron un gran número de nuevas células -incluyendo bacterias fecales- que pudieron llegar sin ningún problema a la parte alta de nuestra atmósfera.

Por otro lado, la composición bacterial varió en función del tiempo y del lugar aunque 17 tipos de bacterias estuvieron presentes en todos las muestras formando un núcleo de microbioma.

Y es que, tener un mayor conocimiento de la ecología bacteriana del cielo, es una emocionante nueva frontera para la historia natural que tiene que ser descifrada. Aún no se saben muchas cosas como por ejemplo: ¿Qué hay exactamente allá arriba? ¿Cómo es que la vida de las bacterias puede cambiar a través del tiempo y el espacio? ¿Cómo es que estos diminutos organismos pueden ser capaces de provocar cambios en nuestra atmósfera?

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Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Astrobiology Magazine.

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