Dos enanas blancas producen fuertes ondas gravitatorias

Concepción artística de las dos estrellas de neutrones, que se acercan entre sí, producto de la fuerza de gravedad /Imagen: http://www.chandra.harvard.edu

Las ondas de gravedad, muy parecidas a las que recientemente descubrió el bosón de Higgs, son extremadamente difíciles de observar. Los científicos detectaron por primera vez estas ondas, de forma indirecta, en la fábrica del espacio-tiempo, utilizando ondas de radio provenientes de un sistema binario de estrellas de neutrones. El descubrimiento, que requirió medir con mucha exactitud las señales de radio, les valió a quienes lo descubrieron el premio Nobel. Ahora, un equipo de astrónomos ha logrado detectar el mismo efecto pero en ondas que se encuentran en el rango óptico, a través de la luz que proviene de un par de estrellas enanas blancas.

“Este resultado marca de manera muy poderosa los efectos de las ondas gravitatorias”, afirmó uno de los miembros del equipo, Warren Brown, del Observatorio de Astrofísica del Instituto Smithsonian en Washington, D.C

El equipo descubrió al par de enanas blancas el año pasado. Hay que decir que estas estrellas son remanentes de estrellas como el Sol. El sistema, llamado SDSS J065133.338+284423.37, contiene dos estrellas enanas blancas que se mueven una muy cerca de la otra, a una distancia de tan solo una tercera parte de la distancia que existe entre la Tierra y la Luna, por lo que completan una órbita en menos de 13 minutos.

“Cada seis minutos, las estrellas en el sistema J0651 se eclipsan una a otra, como se puedo observar desde la Tierra, por lo que el efecto, en sí mismo, se convierte en un extraordinario reloj de precisión que se encuentra a unos 3,000 años luz”, afirmó uno de los principales autores del estudio: J.J Hermes, de la Universidad de Texas.

Por otro lado, la Teoría General de la Relatividad de Einstein predice que el movimiento de los objetos, de cualquier tamaño, generan sutiles ondas en el espacio-tiempo, llamadas también ondas gravitatorias.

Estas ondas arrebatan energía, causando que este par de enanas se atraigan entre sí y haciendo que se muevan cada vez más rápido. El equipo tuvo la oportunidad de captar este efecto en J0651.

“Comparado con el mes de Abril de 2011, cuando descubrimos a estos objetos, el fenómeno de eclipse sucede ahora cada seis segundos más temprano de lo que esperábamos”, afirmó Mukremin Kilic de la Universidad de Oklahoma y uno de los miembros del equipo.

“Este es un efecto de la relatividad general que puedes medir con un reloj de pulsera”, añadió Warren Brown, otro investigador.

El descubrimiento de los efectos gravitatorios en J0651, proporcionará una oportunidad única para comparar futuras detecciones de ondas de gravedad con aquellas inferidas por el decaimiento orbital y proporcionado importantes pruebas de referencia de nuestra comprensión de cómo funciona la gravedad.

El equipo espera que el periodo de rotación entre ambas estrellas se reduzca más y más cada año, haciendo que los eclipses sucedan cada 20 segundo antes del año 2013.

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Traducido y editado por Julio García.

Referencia: Phys.org

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