¿Cuánta información almacenamos los seres humanos? Datos reveladores

por Julio García.

La primera ley de la termodinámica nos dice, en términos generales, que la energía siempre se conserva aunque sufra transformaciones, es decir, que en el universo siempre habrá la misma cantidad de energía aunque esta se transfiera de un sitio a otro, o tome diferentes formas y aspectos. En este sentido, la información pude considerarse una forma de energía. ¿Por qué? Porque gracias a los ordenadores (o computadoras), que utilizan energía eléctrica para funcionar, podemos transformar esa energía en bits de información, que, a su vez, provocarán la generación de más energía cuando estos bits son procesados por otros ordenadores para luego ser interpretados por un ser pensante que tendrá la tarea de comprender, y tal vez, tomar decisiones a partir de lo que interprete de esa información. La toma de decisiones también implica un gasto de energía tanto físico como mental, y donde parte de ésta energía se libera al espacio en forma de calor.

Esta reflexión viene a colación porque un estudio presentado por la Universidad del Sur de California en la revista Science, señala que la cantidad de información que los seres humanos hemos guardado, solamente desde 1986 a 2007, año en que comenzó la llamada revolución tecnológica o digital, equivale a algo así como 295 exabites o al equivalente de 1,200 millones de discos duros. Información que se ha sido guardada en libros, periódicos, revistas, discos de música, DVDs y PCS (solo por mencionar algunas de las 60 tecnologías que fueron analizadas).

Para confirmar lo impresionante que esta cifra, Martin Hilbert, uno de los investigadores de este estudio, comentó en un programa de la BBC que si toda esta información pudiera ser almacenada en libros, todo el territorio que corresponde a China o Estados Unidos, podría ser cubierto por 13 capas o torres compuestas de trece libros cada una. Hilbert también mencionó que en el año 2000, la información en formato analógico era de un 75%, mientras que en 2007 la tendencia se revirtió y el 94% de toda esta información se convirtió en digital. Evidentemente, en un periodo de tiempo muy rápido comparado con los avances, más lentos, de la revolución industrial, por ejemplo.

Pero más allá de lo reveladores que son estos datos, de la cantidad de información que puede almacenar el ser humano a lo largo del tiempo, y, por consiguiente, de la cantidad de energía gastada para lograr esta hazaña del conocimiento (me remito nuevamente a la primera ley de la termodinámica), habría que reflexionar para qué nos sirve toda esta información almacenada, tanto en nuestra vida cotidiana como para saber quienes somos como especie y como individuos. En otras palabras: ¿cuánta de esa información procesada en segundos o milisegundos por ordenadores y buscadores de internet nos sirve realmente?, ¿habremos perdido cierta capacidad para analizar e interiorizar el conocimiento a expensas de los grandes volúmenes de datos ? Aquí entra esa paradoja entre cantidad y calidad: si demasiado es necesariamente sinónimo de una mejor comprensión de la realidad, de una comprensión más profunda de nuestro entorno.

Queda también para la reflexión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s