Un científico piensa enviar a otros planetas los ladrillos fundamentales de la vida y dice cómo

Un físico teórico alemán ha propuesto una modificación a la primera nave espacial interestelar que le permita desacelerar lo suficiente como para orbitar un exoplaneta (un planeta más allá del Sistema Solar) y potencialmente sembrar una segunda Tierra. Sin embargo, el tiempo de viaje de 12,000 años podría dificultar la obtención de apoyo para la misión.

En los últimos 30 años, la opinión popular sobre a dónde debe de ir el ser humano al espacio ha oscilado entre una nueva misión a Marte y un regreso a la Luna.

Teniendo en cuenta la mezcla heterogénea de problemas que nos hemos creado en el planeta Tierra, desde problemas ecológicos y económicos, tales objetivos de exploración y colonización pueden tener una raíz egoísta, pero hay que tener en cuenta que es posible que necesitemos encontrar un segundo planeta Tierra para que las generaciones futuras puedan sobrevivir al posible desastre ecológico que se avecine.

Sin embargo, incluso las estimaciones de colonización más óptimas se miden en décadas, y no hay garantía de que sobreviviremos el resto de este siglo y mucho menos el tiempo suficiente para expandir de manera efectiva a la humanidad en toda la galaxia.

Pero ¿qué tal si en este momento pudiéramos comenzar el proceso de sembrar vida en otros mundos? La humanidad no podría sobrevivir tal vez, pero sí otro tipo de forma de vida.

Claudius Gros, un físico teórico de la Universidad de Goethe en Frankfurt Alemania cree deberíamos considerarlo.

Gros cree que sembrar vida en todo el cosmos tiene prioridad sobre la colonización humana y el también cree que este proceso de sembrar intencionalmente otros planetas en el universo con vida, más sucintamente conocido como “panspermia deliberada”, está dentro de nuestra capacidad tecnológica.

Breakthrough Starshot es un ambicioso proyecto que busca enviar la primera sonda espacial a la estrella más cercana al Sol, Alfa Centauro, utilizando un sistema propulsión láser.

Ese viaje tomaría alrededor de 20 años y requerirá que una nave que pese un gramo se acelere a una velocidad de 160 millones de kilómetros por hora o un quinto de la velocidad de la luz.

La sonda en cuestión no tendrá un sistema de frenado y se espera que tome fotos poco antes de acercarse a la estrella.

En un reciente estudio publicado en la revista Journal of Physics of Communications, Gros propone que utilicemos ese mismo sistema de propulsión por láser para enviar una nave espacial de 1,5 toneladas a velocidades más bajas para que para que podamos hacer más que solamente tomar fotografías.

A Gros le gustaría alcanzar una órbita estable de un exoplaneta y sembrar otros mundos con vida a través de pequeños laboratorios integrados que producirían genes y células. El objetivo declarado es TRAPPIST-1, pero otros exoplanetas, como el recientemente descubierto Ross 128b, también están en consideración.

La hipotética nave espacial de 1,5 toneladas de Gross que se utilizaría para sembrar vida se lanzaría desde la Tierra y los enormes láseres terrestres dirigidos a la ligera vela de 50 kilómetros de ancho que estaría anclada a la sonda la impulsarían aproximadamente al 30% de la velocidad de la luz.

A diferencia de la pequeña sonda utilizada para la misión de Alfa Centauro, la nave espacial de Gros necesitaría poder detenerse una vez que llegar a su destino , por lo que ideó una forma de hacerlo utilizando una vela magnética que generaría fricción con protones.

Esto permitiría que la sonda se desacelerara en el camino, algo parecido a hacer que un automóvil se detenga por completo y de golpe en medio de una carretera.

“La razón de la vela magnética es para crear un campo magnético sin perder energía”, dijo el investigador. “Tú no quieres gastar energía así que generarás el campo una vez, y luego con un circuito superconductor, la corriente permanece para siempre y el campo magnético también permanece para siempre”.

De acuerdo con Gros, la vela magnética tendría un radio de aproximadamente 50 kilómetros y cada uno de sus bucles generaría un campo magnético. Estos campos cambiarían el impulso de la sonda en función de la cantidad de partículas que fuera encontrándose en su camino.

Esencialmente, los protones entre la Tierra y el destino de la sonda crearían la fricción necesaria para desacelerar.

Puede parecer extraño imaginar una sonda gigante siendo ralentizda por algo tan pequeño e insignificante como los protones.

Para complicar aún más la situación, los científicos sospechan que restos de antiguas supernovas pudieron haber barrido gases del espacio que rodea nuestro Sistema Solar y los que están cerca de él, reduciendo así la densidad de la materia.

Sin embargo, Gros explicó que incluso con esa menor concentración de materia, el diseño que él propone podría proporcionar la fricción necesaria para frenar la hipotética nave espacial lo suficiente como para orbitar, y no solamente sobrevolar, un expoplaneta. “Se puede frenar por fricción desde el medio interestelar”, apunta.

Para Gros, su hipotética misión finalmente obliga a la humanidad a considerar una cuestión metaética. El sistema ético más natural para nuestra especie es uno que nos coloca en el centro y así es como vivimos. Pero, ¿debemos seguir este imperativo el 100% del tiempo? Gros no lo cree así.

“Un sistema ético en el que está centrado en un 99 por ciento en la humanidad es suficiente para construir una civilización próspera, y el 1 por ciento restante nos permite seguir proyectos “no racionales” como el proyecto Génesis”, señala.

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Traducido y editado por Julio García

Referencia: http://www.sciencealert.com/scientist-plan-to-send-life-to-distant-exoplanets-breakthrough-starshot

 

 

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Grupo de físicos confirma la irreversibilidad termodinámica en sistemas cuánticos

Por primera vez, un grupo de físicos han realizado un experimento que confirmaría que que los procesos termodinámicos son irreversibles en un sistema cuántico, lo que significa que, aún a niveles cuánticos, no puedes poner un huevo roto de vuelta a su cascarón. Los resultados tienen implicaciones para comprender la termodinámica que se produce en los sistemas cuánticos y, a su vez, diseñar computadoras cuánticas y otras tecnologías de información cuántica.

Los físicos, Tiago Batalahao, de la Universidad Federal de ABC en Brasil, y sus coautores, han publicado su artículo sobre la demostración experimental de la irreversibilidad termodinámica cuántica en una reciente edición de la revista Physical Review Letters.

La irreversibilidad en el nivel cuántico puede parecer obvia para la mayoría de las personas porque coincide con nuestras observaciones del mundo cotidiano: macroscópico. Sin embargo, no es tan sencillo para los físicos porque las leyes microscópicas de la física, como la ecuación de Schordinger, son simétricas en el tiempo o irreversibles. En teoría, los procesos microscópicos hacia adelante o hacia atrás son indistinguibles.

En realidad, sin embargo, solo observamos procesos hacia adelante, no reversibles, como cáscaras de huevo rotas que se vuelven a juntar. Está claro que, a nivel macroscópico, las leyes van en contra de lo que observamos. Ahora el nuevo estudio muestra que las leyes no coinciden con lo que sucede a nivel cuántico, tampoco.

Observar procesos termodinámicos en un sistema cuántico es muy difícil y no se había hecho hasta ahora. En el experimento, los científicos midieron el cambio de entropía que ocurre cuando se aplica un campo magnético oscilante a átomos de carbono 13 en cloroformo líquido. Primero aplicaron un pulso de campo magnético que causa que que los giros nucleares de los átomos se volteen y luego aplicaron el pulso en reversa para hacer que los giros experimentaran la dinámica invertida.

Si el procedimiento fuera reversible, los giros habrían regresado a su punto de partida, pero no lo hicieron. Básicamente, los pulsos magnéticos hacia adelante y hacia atrás se aplicaron tan rápidamente que el giro de los giros no siempre se mantuvo, por lo que los giros se salieron de equilibrio. Las mediciones de los giros indicaron que la entropía estaba aumentando en los sistemas aislados, lo que mostraba que el proceso termodinámica cuántico era irreversible.

Al demostrar que la irreversibilidad termodinámica se produce incluso a nivel cuántico, los resultados revelan que la irreversibilidad termodinámica emerge también a una escala microscópica. Este hallazgo hace que la pregunta de por qué las leyes microscópicas de la física no coincidan con nuestras observaciones sea aún más apremiante. Si las leyes son realmente reversibles entonces ¿cuáles son los orígenes físicos de la producción de entropía asimétrica en el tiempo que observamos?

Los físicos explican que la respuesta a esta pregunta radica en la elección de las condiciones iniciales. Las leyes microscópicas permiten procesos reversibles solo porque comienzan con un “proceso de equilibrio genuino para el cual la producción de entropía desaparece en todo momento”, escriben los científicos en el artículo. La preparación del estado inicial ideal en un sistema físico es extremadamente complejo y los estados iniciales de todos los procesos observados no están en equilibrio genuino, por lo que conducen a procesos irreversibles.

“Nuestro experimento muestra la naturaleza irreversible de la dinámica cuántica, pero no identifica, experimentalmente, que lo causa a nivel microscópico, lo que determina el inicio de la flecha del tiempo”, dijo el coautor del estudio, Mauro Pateronostro, de la Queen´s University en Belfast, Reino Unido, en una entrevista para phys.org. “Abordarlo aclararía la razón última de su aparición”.

Los investigadores tienen esperanzas de aplicar la nueva comprensión de la termodinámica a nivel cuántico a las tecnologías cuánticas de alto rendimiento.

Cualquier progreso hacia la gestión de procesos termodinámicos de tiempo finito a nivel cuántico es un paso adelante hacia la realización de una termo máquina completa que pueda explotar las leyes de la mecánica cuántica para superar las limitaciones de rendimiento de los dispositivos clásicos.

Este trabajo muestra las implicaciones para la reversibilidad (o la falta de ella) de la dinámica cuántica no equilibrada. Una vez que la caractericemos podemos aprovecharla a nivel tecnológico.

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Traducido y editado por Julio García

Referencia: https://phys.org/news/2015-12-physicists-thermodynamic-irreversibility-quantum.html

Médicos estadounidenses utilizan nuevo tratamiento con magnetismo para combatir la depresión

Los estadounidenses gastan miles de millones de dólares cada año en antidepresivos, pero el Instituto Nacional de Salud de este país estima que estas medicaciones les funcionan al 60 o 70% de las pacientes que las toman. Adicionalmente, el número de personas con depresión se ha incrementado un 18% desde 2005, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, que este año inició una campaña global invitando a las personas a buscar tratamiento.

El Instituto Semel de Neurociencia y Conducta Humana de la UCLA (Universidad de California. Los Ángeles) es uno de los pocos hospitales y clínicas en los Estados Unidos que ofrecen un tratamiento que funciona de forma fundamentalmente diferente que las medicinas. La técnica, que se llama “Estimulación Magnética Transcraneal”, lanza pulsos magnéticos en el interior de los cerebros de los pacientes: un enfoque que se ha comparado con la reconexión de una computadora, pero en este caso en particular, del cerebro humano.

La Estimulación Transcreanal ha sido aprobada ya por la FDA para tratar la depresión que no responde a los medicamentos y los investigadores de la UCLA han afirmado que este tratamiento ha sido infrautilizado. Pero afortunadamente los nuevos equipos que se lanzarán este verano prometen que el tratamiento estará disponible para más personas.

“Realmente estamos cambiando la forma en que se organizan los circuitos cerebrales, cómo se comunican entre sí”, dijo el doctor Ian Cook, director del Programa de Investigación y Clínica de la Depresión de la UCLA. “El cerebro es un órgano increíblemente cambiante. De hecho, cada vez que las personas aprenden algo nuevo, hay cambios físicos en la estructura del cerebro que pueden ser detectados”.

Nathalie DeGravel, de 48 años, de Los Ángeles, había probado infructuosamente múltiples medicamentos y diferentes tipos de terapia buscando quitarse la depresión que padecía, hasta que encontró la solución en la estimulación magnética. Ella le hablo de este método a su psiquiatra a principios de 2017 y él la remitió a la UCLA.

En unas pocas semanas, comenzó a sentirse aliviada del dolor de espalda que había estado experimentando; poco después su depresión comenzó a disminuir. DeGravel dice que ahora puede reaccionar más “sabiamente” a las luchas diarias de su vida, se siente más resistente, con más fuerza, y es capaz de hacer mucho más en su casa. De hecho acaba de actualizar su currículum para encontrar trabajo por primera vez en años.

Durante la terapia con estimulación magnética, el paciente se sienta en una silla reclinable, muy parecida a la que utilizan los dentistas, y un técnico coloca  el estimulador magnético contra la cabeza del paciente en un lugar predeterminado, basado en calibraciones de imágenes de su cerebro.

El simulador envía una serie de pulsos magnéticos hacia el cerebro. Las personas que se han sometido al tratamiento comúnmente informan que la sensación es como tener a alguien golpeando su cabeza y debido al sonido de click que hace, los pacientes a menudo usan auriculares o tapones para los oídos durante las sesiones.

La terapia dura de 30 minutos a 1 hora, y la gente comúnmente recibe el tratamiento varios días de la semana por seis semanas. Pero la nueva generación de aparatos pueden hacer que la terapia dure menos y se obtengan los mismos buenos resultados.

“Hay nuevos dispositivos de estimulación magnética aprobados recientemente por la FDA que permitirán a los pacientes obtener los beneficios del tratamiento en un periodo de tiempo mucho más corto”, dijo el doctor Andrew Leuchter, director del servicio clínico y de investigación del Instituto Semel. “Para algunos pacientes, podremos reducir la duración de una sesión de tratamiento de 37 a minutos a tan solo 3 minutos y completar un ciclo completo en dos semanas”.

Leitcher también señaló que algunos estudios han demostrado que la estimulación magnética es inclusive mejor que la medicación para el tratamiento de la depresión crónica.

“Estamos acostumbrados a pensar en tratamiento psiquiátricos mayormente en términos de terapias de conversación, psicoterapia o medicamentos”, dice Leitcher. “La terapia con estimulación magnética es un tipo de tratamiento revolucionario”.

Bob Holmes, también de Los Ángeles, es uno de los más de 16 millones de estadounidenses que informan tener un episodio depresivo cada año y él ha sufrido de depresión toda su vida. Él también se ha acercado a la UCLA para recibir este prometedor tratamiento.

Los médicos también están explorando si el tratamiento podría usarse para una variedad de afecciones incluyendo la esquizofrenia, la epilepsia, la enfermedad de Parkinson o el dolor crónico.

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Traducido y editado por Julio García

Referencia: https://dailyaccord.com/doctors-successfully-rewire-the-brain-of-people-with-depression/

Un estudio de evacuados de la Segunda Guerra Mundial sugiere que la enfermedad mental podría heredarse de madres a hijas

Las enfermedades mentales asociadas con la adversidad en la primera infancia pueden transmitirse de generación en generación, según un estudio en adultos cuyos padres fueron evacuados de Finlandia cuando eran niños durante la Segunda Guerra Mundial. El estudio fue realizado por investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de la Universidad de Uppsala en Suecia y la Universidad de Helsinki en Finlandia.

El equipo de investigadores encontró que las hijas de las mujeres evacuadas tuvieron el mismo alto riesgo de trastornos de salud mental que sus madres, a pesar de que no experimentaron la misma adversidad. El estudio no pudo determinar por qué el mayor riesgo de enfermedad mental persistió a través de generaciones. Algunas posibles explicaciones incluyen cambios en el comportamiento parental de los evacuados a partir de su experiencia de niños o por cambios epigenéticos, que son alteraciones químicas en la expresión de los genes, sin ningún cambio en el ADN subyacente.

“Muchos estudios han demostrado que exposiciones dramáticas durante el embarazo puede tener efectos negativos en la descendencia”, dijo el autor del estudio, Stephen Gliman. “Aquí encontramos evidencia de que la exposición traumática de la infancia de una madre, en este caso la separación de miembros de la familia durante la guerra, puede tener consecuencias de salud duraderas para sus hijas”.

De 1941 a 1945, aproximadamente 49,000 niños finlandeses fueron evacuados de sus hogares para protegerlos de las bombas, malnutrición y otros peligros durante la guerra que tuvo Finlandia con la entonces Unión Soviética. Los niños, la mayoría de ellos preescolares, fueron ubicados con familias de acogida en Suecia. Además de la separación de sus familias, los niños tuvieron que enfrentar el estrés que representaba adaptarse a sus nuevas familias y, en muchos casos, tuvieron que enfrentarse a aprender una nueva lengua. A su regreso, muchos niños experimentaron el estrés adicional de reajustarse a la sociedad finlandesa.

Durante el mismo tiempo, miles de familias finlandesas decidieron no evacuar a todos sus hijos y mantuvieron a algunos de ellos en casa, aunque existe poca información sobre el fundamento de sus decisiones. Los investigadores compararon el riesgo de ser hospitalizado por un trastorno psiquiátrico (salud mental) entre los hijos de evacuados con los riesgos de hospitalización psiquiátrica entre los hijos de los hermanos que permanecieron con sus padres. Estudiar ambos grupos permitió a los científicos compensar los factores familiares que pueden contribuir a los problemas de salud mental y centrarse en la experiencia de los evacuados durante la guerra.

En un estudio previo, los investigadores encontraron que las mujeres evacuadas cuando eran niñas tuvieron dos veces más de probabilidades de ser hospitalizadas por algún desorden psiquiátrico que aquellos hermanos y hermanas que se quedaron en casa y no tuvieron que ser evacuados. Para el estudio actual, los investigadores relacionaron los registros de esta generación -más de 46,000 hermanos nacidos entre 1933 y 1944- con los de sus descendientes, más de 93,000 individuos nacidos después de 1950. De éstos, cerca de 3,000 fueron descendientes de padres que habían sido evacuados a Suecia cuando eran niños, y más de 90,000 eran descendientes de padres que, en cambio, permanecieron en Finlandia durante la Guerra.

Los investigadores encontraron que las mujeres evacuadas y sus hijas (mujeres) corrían mayor riesgo de ser hospitalizadas por trastornos del estado de ánimo, depresión y trastorno bipolar. De hecho las hijas de los evacuados tenían más de cuatro veces la posibilidad de sufrir el riesgo de hospitalización por un trastorno del estado de ánimo, comparado con las hijas de madres que se quedaron en casa, independientemente de si sus madres fueron hospitalizadas por un trastorno del estado de ánimo.

Los investigadores no encontraron ningún aumento en hospitalizaciones psiquiátricas para aquellos hijos o hijas de hombres que habían sido evacuados cuando eran niños.
El estudio no pudo determinar por qué las hijas de las mujeres evacuadas tenían un mayor riesgo de enfermedad mental. Una posibilidad es que el estrés de la experiencia de los evacuados afectó su desarrollo psicológico en formas que influyeron en su estilo de crianza. Otra posibilidad es que la experiencia vivida por la persona evacuada provocó cambios epigenéticos. Por ejemplo, los investigadores citaron un hallazgo anterior de que los sobrevivientes del Holocausto tienen niveles más altos de compuestos ligados al grupo de metilo en el gen FKBP5 y que han transmitido este cambio a sus hijos. Este alto nivel de metilo parece alterar la producción de cortisol, una hormona que regula la respuesta al estrés.

“La evacuación finlandesa estaba destinada a proteger a los niños de los muchos daños asociados con las guerras del país con la Unión Soviética.”, afirma uno de los participantes del estudio: Torsten Santavirta, de la Universidad de Uppsala. “Nuestra observación del riesgo psiquiátrico a largo plazo que llegó a la siguiente generación es preocupante y subraya la necesidad de sopesar los beneficios y los riesgos potenciales cuando se diseñan políticas para la protección de la niñez”.

Los autores concluyen que estudios futuros son necesarios para comprender cómo la experiencias de guerra afectan la salud mental de los padres y de sus descendientes y para desarrollar intervenciones para ayudar a las familias afectadas por los conflictos armados.

 

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Traducido y editado por Julio García

Referencia: https://medicalxpress.com/news/2017-11-wwii-evacuees-mental-illness-offspring.html

Físicos exploran la posibilidad de vestigios de un universo previo al Big Bang

La Teoría del Big Bang es la más conocida y la más aceptada explicación para el principio y evolución del universo, pero los científicos todavía no están completamente seguros de ello.

El físico brasileño Juliano Cesar Neves es parte de un grupo de investigadores que se atreven a imaginar un origen diferente. En un estudio recientemente publicado en la revista Teoría General y Gravitación, Neves sugiere la eliminación de un elemento fundamental del modelo standard cosmológico: la necesidad de una singularidad del espacio-tiempo conocido como el Big Bang.

Al plantear esta posibilidad, Neves desafía la idea de que el tiempo tuvo un comienzo y reintroduce la posibilidad de que la actual expansión estuviera precedida por una contracción, “Yo creo que el Big Bang nunca sucedió”, afirma el físico, quien trabaja como investigador en el Instituto de Matemáticas, Estadística y Computación Científica de la Universidad de Campinas, en el estado de Sao Paulo, Brasil.

Para Neves, la etapa de expansión rápida espacio-temporal no excluye la posibilidad de una primera fase de contracción. Además, el cambio de contracción a expansión puede no haber destruido todos los vestigios de la fase anterior.

El artículo, que refleja el trabajo desarrollado bajo el Proyecto Temático “Física y geometría del espacio-tiempo”, considera las soluciones a las ecuaciones de la relatividad general que describen la geometría del cosmos y luego propone la introducción de un “factor de escala” que hace que la tasa en la cual el universo se expande no solo dependa del tiempo sino también de la “escala cosmológica”.

“Para medir la velocidad a la que el universo se está expandiendo con la cosmología estándar en la que hay un Big Bang, se usa una función matemática que depende solo del tiempo cosmológico”, dijo Neves, quién elaboró la idea con el profesor Alberto Vázquez.

Con el “factor de escala”, el Big Bang mismo, una singularidad cosmológica, deja de ser una condición necesaria para que el cosmos comience la expansión universal. Un concepto de las matemáticas que expresa indefinición, el término “singularidad”, fue utilizado por los cosmólogos para caracterizar el estado cosmológico primordial que existía hace 13,800 millones de años, cuando toda la materia y la energía estaba comprimida en un estado de densidad y temperatura infinitas, donde las leyes tradicionales de la física ya no se aplican.

La teoría del Big Bang tiene sus orígenes a finales de la década de 1920 cuando el astrónomo estadounidense Edwin Hubble descubrió que casi todas las galaxias se alejan unas de otras a velocidades cada vez más rápidas.

Desde la década de 1940 en adelante, los científicos guiados por la teoría general de la Relatividad de Einstein construyeron un modelo detallado de la evolución del universo desde el Big Bang. El modelo podría conducir a tres resultados posibles: la expansion infinita del universo a velocidades cada vez más altas; el estancamiento de la expansión de forma permanente; o un proceso invertido de retracción causado por la atracción gravitatoria ejercida por la masa del universo, conocida como Big Crunch.

“Eliminar la singularidad o el Big Bang trae de vuelta el universo que rebota en la etapa teórica de la cosmología. La ausencia de una singularidad al comienzo del espacio-tiempo abre la posibilidad de que los vestigios de una fase de contracción anterior puedan haber resistido el cambio de fase y aún así estar con nosotros en la expansión en curso del universo”, afirma Neves.

Neves conceptualiza que la “cosmología del rebote” tiene su origen en la hipótesis de que el Big Crunch cedería el paso de una sucesión eterna de universos, creando condiciones extremas de densidad y temperatura para instigar una nueva inversión en el proceso, dando paso a la expansión en otro rebote.

 

Vestigios de contracción.

Los agujero negros son el punto de partida de las investigaciones de Neves sobre un hipotético “universo de rebote”.

“¿Quién realmente sabe? puede haber restos de agujeros negros en la expansión en curso que datan de la fase de contracción anterior y pasaron intactos a través del cuello de botella producido por el rebote”, dice.

Consistente en el núcleo implosionado que queda después de la explosión de una estrella gigante, los agujeros negros son una especie de objeto cósmico cuyo núcleo se contrajo para formar una singularidad en el espacio-tiempo, un punto con densidad infinita y la fuente de atracción gravitatoria más fuerte jamás vista. Nada se puede escapar de esta atracción, ni siquiera la luz.

De acuerdo con Neves, un agujero negro no es definido por una singularidad, sino más bien por un horizonte de sucesos: una membrana que indica el punto de no retorno del que nada escapa al inexorable destino de ser devorado y destruido por la singularidad,
“Fuera del horizonte de sucesos de un agujero negro regular, no hay cambios importantes, pero dentro de él, los cambios son profundos. Hay un espacio-tiempo diferente que evita la formación de una singularidad”, afirma el investigador.

El factor de escala formulado por Neves y Saa estuvo inspirado por el físico de los Estados Unidos James Bardeen. En 1968, Bardeen utilizó un truco matemático para modificar la solución a las ecuaciones de la Teoría General de la Relatividad, la cual describe los agujeros negros.

El truco consistía en pensar en la masa del agujero negro no como una constante, como había sido el caso anterior, sino como una función que depende de la distancia al centro del agujero negro. Con este cambio, un agujero negro diferente, denominado agujero negro regular, emergió a la solución de las ecuaciones. “Se permiten los agujeros negros regulares, ya que no violan la Relatividad General. El concepto no es nuevo y ha sido revisado con frecuencia en las últimas décadas”, dice Neves.

Dado que la inserción de un truco matemático en las ecuaciones de la Relatividad General podría evitar la formación de singularidades en los agujeros negros regulares, Neves consideró crear un artificio similar para eliminar la singularidad en un rebote regular.

En la ciencia moderna, una teoría no tiene valor si no se puede verificar, por bella e inspiradora que sea. ¿Cómo se prueba la hipótesis de un Big Bang que no comenzó con una singularidad? Buscando rastros de los eventos en una fase de contracción que pueden haber permanecido un la fase de expansión en curso. Los candidatos incluyen remanentes de agujeros negros de una fase previa de contracción universal que puede haber sobrevivido al rebote.

 

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Traducido y editado por Julio García

Referencia: https://phys.org/news/2017-11-physicist-explores-possibility-vestiges-universe.html

 

 

 

 

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