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Físicos proponen suprimir al tiempo como la cuarta dimensión del espacio

Los filósofos han debatido la naturaleza del tiempo mucho tiempo antes que Einstein y la física moderna. Pero desde hace 106 años (precisamente después de Einstein), la visión que prevalece en física ha sido que el tiempo es la cuarta dimensión del espacio y que es matemáticamente representada como la cuarta dimensión del espacio-tiempo de Minkowski. Sin embargo, para algunos científicos, incluyendo a Amrit Soril y Davide Fiscaletti, fundadores del Instituto de la Vida del Espacio en Esolvenia, el tiempo existe de manera completamente independiente del espacio. En un nuevo estudio, estos dos investigadores han mostrado que dos fenómenos de la relatividad especial como la dilatación del tiempo y la contracción del espacio, pueden ser descritos en el marco de un espacio de 3 dimensiones donde el tiempo es la cantidad utilizada para medir el cambio (el movimiento de los fotones en este espacio).

Los científicos han publicado su artículo en un número reciente de la revista Physics Essays aunque el trabajo se basa en artículos previos, en los que han investigado la definición de tiempo como “órden numérico de cambio material”.

Los principales conceptos de la relatividad especial como que la velocidad de la luz es la misma en todos los sistemas de referencia inerciales, y que no existe un sistema de referencias absoluto, han sido tradicionalmente formulados en el marco del espacio-tiempo de Minkowski. En este marco, las tres dimensiones espaciales son intuitivamente visualizadas, mientras que la dimensión de tiempo es matemáticamente representada por coordenadas imaginarias por lo que es imposible de visualizarla de forma concreta.

Aquí vemos a relojes de luz o de fotones moviéndose horizontalmente a través del espacio. De acuerdo con la contracción del espacio, el reloj A hace “tic” de manera más rápida que el reloj B. En este nuevo estudio, los científicos arumentan que no hay contracción del espacio y que ambos relojes deben hacer “tic” a la misma velocidad de acuerdo con la teoría especial de la relatividad /Fuente: http://www.physorg.com

En su investigación Sorli y Fiscaletti arguyen que, mientras que los conceptos de la relatividad especial son conocidas y pueden ser descritas perfectamente, la introducción de la cuarta dimensión de tiempo de Minkowski ha creado un malentendido del concepto del tiempo que carece de pruebas experimentales. También arguyen que los bien conocidos experimentos sobre dilatación del tiempo, tales como aquellos que demuestran que los relojes de hecho funcionan de forma más lenta en aviones de alta velocidad que en reposo, apoyan la teoría especial de la relatividad y la dilatación del tiempo pero no necesariamente el espacio-tiempo de Minkowski o la contracción del espacio. De acuerdo con el punto de vista convencional, los relojes funciona más lentamente a altas velocidades debido a la propia naturaleza del espacio-tiempo de Minkowski como resultado de la dilatación del tiempo y la contracción del espacio. Pero Sorli y Fiscaletti argumentan que los relojes lentos pueden ser descritos mejor por la velocidad relativa de los dos marcos de referencia ya mencionados: dilatación temporal y contracción del tiempo, con las medidas de los relojes, pero no con los relojes formando parte de las medidas. Desde éste punto de vista, espacio y tiempo son dos entidades separadas.

“Con relojes medimos el órden numérico del movimiento en un espacio de tres dimensiones. El tiempo está separado del espacio en el sentido de que el tiempo no es una cuarta dimensión del espacio. En cambio, el tiempo como un orden numérico de cambio sí que existe en un espacio de tres dimensiones. Nuestro modelo sobre el espacio y el tiempo está fundado en medidas y correspondencias que se ajusten mejor a la realidad física”, dijeron los investigadores.

Para ilustrar la diferencia entre las dos perspectivas que se tienen sobre el tiempo, Sorli y Fiscaletti consideran un experimento que involucra dos relojes de luz cuyo mecanismo consiste en un fotón que se refleja hacia atrás y hacia adelante entre dos espejos, de modo que la trayectoria de un fotón de un espejo hacia el otro representa un “tic” del reloj. Los relojes están dispuestos perpendicularmente uno del otro en una plataforma, donde el reloj A está orientado horizontalmente y el reloj B verticalmente. Cuando la plataforma es desplazada horizontalmente a una velocidad alta y, de acuerdo con la contracción del espacio en la cuarta dimensión espacio-temporal, el reloj A debe contraerse de tal forma que su fotón tenga una trayectoria menor que recorrer, causándo que los “tics” de su mecanismo vayan más rápido que los del reloj B.

Pero Sorli y Fiscaletti argumentan que la longitud de la contracción del reloj A y las subsecuentes diferencias en las velocidades de “clicks” de los relojes A y B no coinciden con la relatividad especial, la cual postula que la velocidad de la luz es constante en todos los marcos de referencia inerciales. Afirman también que, manteniendo la misma velocidad del fotón para ambos relojes, ambos deben producir “tics” con velocidades similares sin ninguna contracción del espacio para el reloj A. También demuestran matemáticamente cómo se puede resolver el problema reemplazando el espacio-tiempo de Minkoswki de 4 dimensiones con un espacio de 3 dimensiones que involucre Transformaciones de Galileo para tres coordenadas espaciales X,Y y Z y una ecuación matemática (el formalismo de Seleri) para la transformación de la velocidad del cambio material, que es completamente independiente de las coordenadas espaciales.

Por su parte, Sorti explica que la idea de que los dos relojes de fotones marquen o hagan “tic” en la misma proporción no está en desacuerdo con los experimentos de “relojes voladores” y otras pruebas que se han utilizado para medir la dilatación del tiempo. Esa diferencia, dice, se debe a la desigualdad que existe entre los relojes basados en fotones y los relojes atómicos.

“La velocidad de los relojes basados en fotones en sistemas inerciales rápidos no se ralentizará con respecto a los relojes que funcionen en sistemas inerciales que estén en reposo debido a que la velocidad de la luz es constante en todos los sistemas inerciales”, afirma.

También explica que, sin la contracción del espacio, la dilatación del tiempo existe pero de una manera diferente de la que usualmente creemos.

“La dilatación del tiempo simplemente significa que, en un sistema inercial que va más rápido, la velocidad de cambio se ralentiza y ésto es válido para todos los observadores. El sistema GPS confirma que relojes que se encuentran en estaciones orbitales tienen diferentes velocidades que aquellos relojes que se encuentran en la superficie de nuestro planeta, y ésta diferencia es válida para observadores que se encuentran en la estación orbital o en la superficie del planeta. Esto se puede interpretar en el sentido de que la dilatación del tiempo no requiere contracción del espacio y que, como mostramos en nuestro artículo, lleva a una contradicción por la luz de los relojes que se encuentran posicionados de forma diferente en un sistema inercial de movimiento”.

También señala que que la definición alternativa de tiempo también está de acuerdo con la noción de tiempo propuesta por el matemático y filósofo Kurt Gödel.

“La definición de tiempo como un órden numérico de cambio en el espacio está reemplazando la concepción que existe desde hace 106 años sobre lo que es el tiempo como una dimensión física en la que se ejecuta el cambio”, afirma Sorli. “Consideramos que el tiempo es sólo una cantidad matemática de los cambios que medimos con relojes, esto de acuerdo con el punto de vista de Gödel sobre el tiempo. En 1949, Gödel había producido una prueba notable: `En cualquier Universo descrito por al teoría de la Relatividad, el tiempo no puede existir´. Nuestra investigación confirma la visión de éste: el tiempo no es una dimensión física del espacio a través de la cual uno podría viajar hacia el pasado o hacia el futuro”.

El filósofo y matemático Kurt Gödel (1906-1978) /Fuente: http://www.wikipedia.org

En el futuro, Sorli y Fiscaletti planean investigar cómo éste punto de vista del tiempo se ajusta con el entorno. Hacen notar también que otros científicos ya han investigado la idea de separar espacio y tiempo, pero a menudo sugieren que ésta perspectiva es formulada mejor en el marco de un éter, que es un medio físico que permea todo el espacio. En contraste, Sorli y Fiscaletti piensan que la idea puede ser modelada mejor en el marco de un vacío cuántico de 3 dimensiones ya que, en lugar de considerar al espacio como un medio que transporta luz, la propagación de la luz es gobernada por las propiedades electromagnéticas (la permeabilidad y la permitividad) del vacío cuántico.

“Estamos desarrollando un modelo matemático donde proponemos que la gravedad es el resultado de la disminución de la densidad de energía de un vacío cuántico de 3 dimensiones causada por la presencia de un objeto estelar o cuerpo material”, afirma Sorli. “La masa inercial y la masa gravitatoria tienen el mismo orígen: la disminución de la densidad de energía del vacío cuántico. Éste modelo proporciona cálculos exactos tanto para el perihelio de Mercurio como para los cálculos de la teoría general de la relatividad”.

TRADUCCIÓN Y EDICIÓN de Julio García.

FUENTE: Physorg.com

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Lentes gravitacionales confirman que el universo se expande aceleradamente

FIGURA 1: Imagen de SDSSJ1226-0006, un nuevo lente gravitacional de un cuásar descubierto en este estudio, donde se ve cláramente dos distintas imágenes del mismo cuásar (blanco), así como una galaxia masiva al fondo (naranja) que produce lentes gravitacionales. /Fuente: http://www.physorg.com

Un equipo internacional de investigadores encabezados por Masamune Oguri del Instituto Kavli para la Física y las Matemáticas del Universo y Naohisa Inada de la Escuela Nacional de Tecnología en Nara, Japón, han realizado un estudio sin precedentes de las lentes gravitacionales producidos por cuásares, y que han sido utilizados para medir la historia de la expansión del universo. El resultado ofrece fuerte evidencia de que la expansión del universo se está acelerando. Ha habido una gran cantidad de observaciones que sugieren una acelerada expansión cósmica, incluyendo Supernovas distantes a cuyos investigadores les ha valido la obtención del Premio Nóbel de Física 2011 (ver FIGURA 1).

Sobre esta nueva investigación que confirma que el universo se expande cada vez más rápido, Oguri y su equipo utilizaron un enfoque completamente diferente que refuerza el papel fundamental de la energía oscura en dicha expansión.

Hay que decir que los cuásares, que siempre se encuentran muy lejos de la Tierra, son objetos muy luminosos que están alimentados por la acreción de gas dentro de los agujeros negros supermasivos en los centros de las galaxias distantes. Los lentes gravitacionales son un fenómeno en el cual un objeto distante se divide en dos o más imágenes debido a la presencia de un objeto masivo que se encuentra al frente.

Toshifumi Futamase, profesor de la Universidad de Tohoku, comenta sobre la investigación: “el profesor Oguri es un jóven científico que trabaja en el campo de la investigación de lentes gravitacionales. Él encabeza la prueba de la presencia de la energía oscura utilizando lentes gravitacionales por lo que el gran avance de este estudio tiene un gran significado estadístico que ha sido posible gracias al gran número de ejemplos que se tienen de cuásares en el Explorador Digital del Espacio Sloan (SDSS, por sus siglas en inglés)”. Hay que decir también que el fenómeno de las lentes gravitacionales, también llamados “espejismos cósmicos”, fueron descubiertas por primera vez en 1979, y desde entonces más 100 lentes gravitacionales producidos por cuásares han sido reportados.

En lo que respecta al trabajo central de Oguri y su equipo, debemos decir que lo que hicieron fue realizar un largo y minucioso estudio, que duró más de 10 años, para buscar lentes gravitacionales dentro de 100,000 cuásares. El equipo encontró, afortunadamente, cerca de 50 nuevos.

La frecuencia de lentes gravitacionales, la cual puede ser medida contando el número de estas lentes que se producen en un catálogo de cuásares que ya existe, permite inferir la velocidad de expansión del universo, debido a que dicha velocidad de expansión incrementa la distancia entra cada cuásar y por tanto aumenta la probabilidad de que se formen lentes gravitacionales. (ver FIGURA 2).

FIGURA 2: Ilustración de las medidas de los lentes gravitacionales y de la velocidad de expansión. La expansión acelerada incrementa la distancia al cuásar, dando mayor probabilidad de tener una galaxia masiva muy cerca de la trayectoría de luz para producir lentes gravitatorios. /Fuente: http://www.physorg.com

Por otro lado, el equipo midió también la probabilidad de lentes gravitacionales entre cuásares distantes que es de alrededor de un 0,05%; probabilidad que luego fue comparada con detallados cálculos teóricos para extraer información sobre la historia de la expansión. El resultado indica que la expansión del universo se está acelerando, lo cual sugiere que el universo debe estar compuesto por una misteriosa energía llamada energía oscura.

“La aceleración y la expansión del universo es uno de los problemas centrales de la cosmología moderna”, afirma Oguri. “En 2011 el Premio Nóbel de Física fue otorgado por el descubrimiento de la aceleración del universo utilizando observaciones de supernovas distantes. Hay que tener precaución porque este método, utilizando supernovas, se basa en varios supuestos y por consiguiente experimentos independientes deben ser realizados para corroborar el resultado. Nuestro nuevo resultado utilizando lentes gravitacionales no sólamente ofrece fuertes evidencias adicionales de dicha aceleración, sino  también es útil para realizar medidas precisas de la velocidad a la que se expande, lo cual es esencial para investigar la naturaleza de la energía oscura”.

Comparaciones cuidadosas con otras observaciones cosmológicas llevan a concluir que la energía oscura se comporta casi como la constante cosmológica de Einstein. “Métodos estadísticos sobre lentes gravitacionales en cuásares han sido conocidos por ser sensibles a la historia de la expansión del universo”, afirma Masashi Chiba, profesor en la Universidad de Tohoku, quien añade: “éste fenómeno ya había sido estudiado en los años 90 por investigadores japoneses, de hecho, las observaciones de lentes gravitacionales en ese entonces ya insinuaban la presencia de la energía oscura, pero por el tamaño de muestra que era muy pequeño y por la incertidumbre en el modelo teórico de la tasa de los lentes el resultado no fue ampliamente aceptado. Esta nueva investigación lleva a cabo un enorme estudio de los lentes gravitacionales en cuásares y adopta más sofisticados cálculos teóricos para construir un caso muy convincente de la expansión acelerada del universo”.

TRADUCCIÓN Y EDICIÓN DE Julio García.

FUENTE: Physorg.com

Nueva técnica en cosmología mejoraría la comprensión de los neutrinos y la materia oscura

Los telescopios más potentes que existen actualmente recogen una gran cantidad de datos de los lugares más distantes del universo, a pesar de que mucha de ésta información es simplemente descartada porque representa pequeñas longitudes que son difíciles de analizar.

En un esfuerzo para aprovechar más datos, que se obtienen de las observaciones, un equipo de científicos ha desarrollado una nueva técnica que permite desperdiciar menos información al “recortar” algunos de los “picos” de más alta densidad: hecho que sigue representando un gran reto para los modelos actuales.

Ésta información mal gastada -que ahora se aprovechará- podría resolver muchos problemas no resueltos en física, incluyendo la estimación de la masa del neutrino y daría luz sobre las teorías que actualmente se hacen sobre gravedad modificada.

Los científicos, Fergus Simpson, Alan Heavens y Catherine Heymans de la Universidad de Edimburgo, y Berian James del Centro de Cosmología de la Universidad de Copenhague y de la Universidad de Californa en Berkeley, han publicado este estudio en un número reciente de la revista Physical Review Letters.

En este gráfico se aprecian los componentes del Universo. Aún no se sabe con certeza si estos valores son completamente ciertos /Fuente: http://www.eltamiz.com

Por su parte, “Los patrones formados por las galaxias en nuestro Universo hacen referencia a una red cósmica, que tiene a su vez un parecido muy grande con las intrincadas estructuras que se pueden ver en las telas que forman las arañas”, ha dicho Fergus Simpson, quien también ha sido más puntual al mencionar que “dentro de la naturaleza detallada de este patrón, están codificados varias piezas de información en lo que respecta a la composición del Universo, específicamente en el universo temprano y las leyes que rígen la gravedad. De cualquier manera, cuando nosotros intentamos estudiar el detalle fino en pequeñas escalas (alrededor de 100 millones de años luz o menos), parece que es muy impredecible debido que el universo es particularmente grumoso en estas dimensiones... y entonces la física se convierte en algo muy complejo y no lineal. En otras palabras: nosotros no sabemos por ahora cómo descifrar esa información, y es particularmente frustrante saber que la información que es útil está sepultada dentro de esas pequeñas escalas”.

En un intento por decodificar los datos que se encuentran en esas pequeñas escalas, los investigadores han desarrollado la técnica de densidad de recorte, la cual permite que la información sea accesible para ser modelada y analizada de forma más profunda.

“Mediante la aplicación de una simple corrección a las regiones más densas a través de un parche simulado del Universo -sólo un 0,1 % del volúmen- hemos encontrado que ésto remueve o quita la mayor parte de este comportamiento impredecible”, ha dicho Simpson. “Nosotros hemos demostrado ahora que una gran cantidad de información de éstas pequeñas escalas pueden ser obtenidas satisfactoriamente”.

Simpson  ha explicado también que éstos datos que hacen falta, podrían ser muy útiles para estudiar un gran abanico de áreas, como el hecho de calcular mejor la masa estimada del neutrino: “Son en éstas pequeñas escalas cosmológicas donde pensamos que los neutrinos han tenido influencia en la edad temprana del universo, en un tiempo en donde estas partículas viajaban muy cerca de la velocidad de la luz”, ha dicho.

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Rastro dejado por un conjunto de neutrinos al pasar por un acelerador de partículas.

“La medida de su influencia depende sobre cuánto tiempo se movieron a tan altas velocidades, lo que está determinado por su masa. Entonces es posible que nuestra técnica permita que la masa del neutrino pueda ser determinada por la distribución de las galaxias”.

“Los neutrinos pueden decirnos algo sobre la física fundamental y sobre la cosmología. En el Modelo Estándard de la Física de Partículas, los neutrinos no tienen masa, entonces la probable masa del neutrino podría decirnos algo sobre las extensiones del Modelo Estándard. En principio, las mediciones en cosmología pueden ser significativamente más precisas que los experimentos en laboratorios”.

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En ésta imagen realizada por ordenador, cada punto en color verde representa una galaxia, de las más de 900,000 que hay aquí. /Fuente: http://www.sdss3.org/

Adicionalmente, los datos obtenidos de éstas pequeñas escalas, o de éstas pequeñas dimensiones, podrían servir a los estudiosos para comprender mejor la relación entre galaxias y materia oscura, lo que llevaría al desarrollo de nuevos métodos para investigar teorías sobre la gravedad modificada a través de observaciones.

“El descubrimiento de que la expansión del Universo se está acelerando, ha llevado a muchos cosmólogos a preguntarse si ésto es un indicativo de que las leyes de la gravedad necesitan ser modificadas”, ha dicho Simpson, quien también a comentado que “si hay alguna nueva física de la gravedad, se espera que cambie el valor en el cual los cúmulos de materia oscura permanecen juntos. Una mayor dificultad para medir el comportamiento de la materia oscura es que desconocemos cómo la distribución de las galaxias (que es lo que podemos medir diréctamente) se relaciona con la distribución de dicha materia. En nuestro estudio demostramos que nuestra técnica permite determinar con mayor precisión la relación entre las galaxias y la materia oscura (tendencia de las galaxias), y una vez que ésta tendencia de las galaxias es conocida, nosotros podemos determinar mejor la rapidez con la que la materia oscura se agrupa y comprobar si ésto encaja con la las leyes de la gravedad formuladas por Einstein.

Traducción de Julio García.

Fuente: www.physorg.com

El problema del observador en la mecánica cuántica

“A mitad de camino entre la inquebrantable inmensidad cósmica del espacio-tiempo y el incierto y misterioso titilar de los cuantos, los seres humanos, más semejantes a un arcoiris o a un espejismo que a una gota de lluvia o una roca, somo impredecibles poemas que se escriben a sí mismos”. Douglas Hofstadter en “Yo soy un extraño bucle”.

por Julio García.

Uno de los problemas más fascinantes que nos plantea el estudio de la mecánica cuántica, ya sea desde el punto de vista físico o filosófico, tiene que ver con el hecho de que si lo que observamos, ya sea a través de nuestros ojos, o de instrumentos más sofisticados, es real o no.

Desde la perspectiva determinista de la mecánica newtoniana, es posible predecir y calcular con toda certeza el futuro de un conjunto de partículas a partir de su posición y movimiento inicial. Pero esto no sucede así cuando esas partículas, que pueden ser átomos, son analizadas desde los ojos de la mecánica cuántica. ¿Por qué es así? Porque la mecánica cuántica nos dice que tanto la materia, como la energía, tienen un comportamiento ondulatorio y corpuscular, es decir, que si materia y energía son la misma cosa, tal y como lo planteó Einstein con su principio de equivalencia, entonces tanto la materia como la energía poseerán un comportamiento ondulatorio y corpuscular. ¿A qué nos referimos con un comportamiento ondulatorio y corpuscular? A que tanto materia y energía, dependiendo desde la perspectiva que estemos observando, se comportarán como ondas o como partículas.

Ahora bien: ¿por qué insistimos en la perspectiva desde la que estemos observando? Porque , y de acuerdo con el principio de incertidumbre formulado en 1926 por Werner Heisenberg, es imposible medir, observar al mismo tiempo, tanto la posición o la velocidad de una partícula/onda. En otras palabras: si conocemos la posición en la que se ubica un átomo, desconoceremos su velocidad, y viceversa. Lo mismo sucede con partículas aún más pequeñas como el protón, el neutrón y los electrones (hay un universo más pequeño todavía, formado por quarks y gluones).

¿Estamos diciendo con esto que la materia, los átomos y las moléculas de las que estamos compuestos, son en realidad ondas y no partículas como creíamos? Efectivamente: a nivel macroscópico es imposible observar el comportamiento ondulatorio de los átomos y las moléculas, sin embargo, a nivel subatómico sí que es posible. El comportamiento ondulatorio se hace evidente con esta imposibilidad de predecir, de medir y de cuantificar magnitudes tales como velocidad y posición.

En este sentido, ¿por qué en nuestra vida diaria no podemos observar fenómenos ondulatorios?, ¿por qué nuestra taza de café tiene el aspecto que tiene y no otro? Porque la física clásica y determinista, aquella que rige el mundo macroscópico, nos dice que en el universo macroscópico todo puede ser probable y predecible, que el azar y el libre albedrío deben ser descartados porque tenemos la certeza de que las cosas existen y ocupan un lugar a la vez: que todo puede ser medible. En cambio, desde la perspectiva cuántica, las cosas pueden ocupar dos lugares al mismo tiempo y, como ya hemos señalado, nos es imposible predecir. ¿Pero cuál de las dos posturas es más real? ¿el mecanismo de relojería que nos plantea el determinismo newtoniano o lo indeterminable de la mecánica cuántica? Probablemente sea mas real la perspectiva cuántica, porque al fin y al cabo, todos los objetos del mundo macroscópico están formados por átomos; por átomos que colapsan.

También, de acuerdo con la mecánica cuántica, existe una función de onda para todos los átomos del universo. Algunos han llegado más allá y han tratado de predecir el comportamiento del universo como si este fuera en realidad una onda en sí mismo. Algo imposible de predecir porque, como hemos señalado ya, el comportamiento ondulatorio choca con la posibilidad de medir y cuantificar de manera correcta.

Por otro lado, cuando nosotros observamos nuestra taza de café en el escritorio, el solo hecho de observarla, de mirarla, hace que la función de onda de nuestra taza colapse. En otras palabras: cuando miramos la taza, sus átomos dejan de tener un comportamiento ondulatorio y entonces dichos átomos colapsan comportándose como partículas, fenómeno que sucede cuando los fotones, las partículas de la luz, impactan sobre cada uno de estos átomos y liberan de estos electrones. Recordemos que nada es observable, ya sea con nuestros propios ojos, o con aparatos aún más sofisticados como los microscopios, si los fotones no chocan y excitan a los átomos y sus componentes: las ondas/partículas de luz juegan un papel fundamental en la construcción de la realidad.

Cabe la pregunta entonces: si el observador, o los instrumentos de observación hacen evidente lo observado, ¿entonces la realidad que observamos a nivel atómico y subátomico en realidad no existe? Si los átomos y las moléculas y todos los componentes del mundo macroscópico dependen de las paradojas de la mecánica cuántica, ¿entonces la realidad no existe hasta que alguno de nosotros la observamos?

La mecánica cuántica, al contrario de la física newtoniana (donde una acción corresponde a una reacción, y en la que podemos predecir el futuro a partir de ciertas condiciones o principios iniciales negando así el libre albedrío y el azar) pone al observador, no solamente como protagonista de la realidad, sino como creador de la misma. Le concede a la consciencia humana, y a sus instrumentos de medida, un lugar privilegiado. Lugar privilegiado que puede ser un riesgo si realmente queremos saber qué es la realidad y de qué está realmente constituido el mundo subatómico y el universo mismo.

La cuestión aquí es preguntarse si es nuestra propia consciencia la que niega lo real de la realidad. Si es el propio ser consciente el que, paradójicamente, se niega a sí mismo al cuestionarse su propia existencia y la del mundo que le rodea.

Y como dice acertadamente J.M Jauch: La interpretación (de la mecánica cuántica) ha seguido siendo una fuente de conflicto desde su introducción… Para muchos físicos juiciosos, ha seguido siendo una suerte de” secreto de familia”.