Archivo diario: enero 5, 2012

Dos científicos regresan a la Antártida para rastear el campo magnético de la Tierra

Dos científicos de Nueva Zelanda viajarán a la Antártida para continuar llevando el récord de la actividad magnética de la Tierra, récord que se lleva desde hace más de 100 años y que comenzó a tomar el explorador británico Robert Scott. Llevar este récord es necesario porque los polos magnéticos se mueven constantemente, gracias a la compleja circulación de fluídos en el núcelo externo de la Tierra.

Durante la pasada década, ambos polos magnéticos se han movido hacia el noroeste: el polo norte lo ha hecho de Canada hacia Siberia a una velocidad de 60 kilómetros por año; y el polo Sur hacia Australia a una velocidad de entre 10 y 15 kilómetros por año. “Es una velocidad sorprendente”, ha dicho Steart Bennie, del Instituto de Geología y Ciencias Nucleares de Nueva Zelanda, quien es uno de los dos científicos que han comenzado su hazaña en la Antártida el pasado 28 de diciembre.

ampliar

Los campos magnéticos de la Tierra.

Por otro lado, se piensa que estos movimientos son normales ya que los campos magnéticos de la Tierra se tambalean y -por tanto- cambian de dirección constantemente, de tal suerte que tomar medidas precisas de los campos mangéticos de la Tierra, sirve y ayuda a gestionar de mejor manera el llamado Modelo Magnético de la Tierra, que es utilizado por la Organización del Atlántico Norte y los departamentos de defensa. Este modelo -hay que decir- es actualizado cada cinco años. Actualmente existen más de 100 observatorios alrededor del mundo que regularmente toman medidas de los campos magnéticos de la Tierra.

¿Pero cómo es que estos científicos realizan su trabajo en el Polo Sur para obtener medidas precisas del campo magnético de la Tierra? En cada sitio que visitan, alínean sus instrumentos con respecto a posiciones geográficas determinadas (una brújula no puede ser utilizada para estos propósitos porque no alcanza a ser tan precisa), por lo que utilizan un aparato llamado teodolito magnético que les permite medir el ángulo del campo magnético tanto de manera paralela como perpendicular en relación con el suelo. Los investigadores también utilizan un instrumento que se basa para funcionar en el Efecto Overhauser, para medir la fuerza que produce el campo magnético.

ampliar

Instrumento llamado Teodolito, que es utilizado para medir con precisión los campos magnéticos de la Tierra.

“El reto final con los mapas del campo magnético que cartografíen los satélites es producir algo que sea relevante en la superficie. Los satélites se encuentran generalmente dentro o por encima de la ionósfera”, comenta Jeffrey Love, quien es un importante investigador en el área de la investigación en campos magnéticos.

Traduccción de Julio García.

Fuente: www.nature.com

About these ads

Científicos crean el primer mapa tridimensional del genoma humano

Por primera vez, los científicos han desarrollado un método para generar un modelo tridimensional del genoma humano, el cual juega un papel central en la mayoría de las funciones de las células humanas, y se piensa que fallas en su estructura pueden causar varios desórdenes en el organismo como el desarrollo de cáncer.

Entender la estructura del genoma es crucial para comprender su total funcionamiento, ha dicho Lin Chen, profesor de biología molecular de la USC Dornsife, donde se realiza esta investigación.

“Todo lo biológico trabaja en tercera dimensión… por lo tanto, para comprender los procesos biológicos en su totalidad, tienes que entender su tridimensionalidad”, ha señalado.

Por otro lado, la función del genoma dentro de una célula puede ser equiparado con un tazón que contenga pasta de ángel, de tal suerte que diferentes células son como diferentes tazones de pasta, en los cuales los tallarines están organizados de forma diferente, pero compartiendo ciertas características.

La técnica añade una pieza crucial en el rompecabezas para entender el genoma: la piedra angular de la vida en células normales y vivas.

Una de las más probables aplicaciones de esta investigación será la de identificar potenciales células cancerígenas basadas en los defectos estructurales en las células del genoma.

“Con suerte en el futuro, estos estudios permitirán a los científicos entender de mejor manera cómo el genoma está relacionado con la muerte y cómo sus funciones pueden ser reguladas en esas circunstancias”, ha dicho Chen.

Debido a su diminuto tamaño y a su monstruosa longitud, crear una imagen tridimensional del genoma no es tan simple como tomar una fotografía. La “hebra” del ADN genómico es tan larga que si un núcleo fuera del tamaño de un balón de fútbol, la “hebra” del ADN no sería revelada salvo que se estirara por 48 kilómetros de largo.

Arrugado dentro del núcleo, el ADN forma cientos de millones de contactos consigo mismo. Utilizando una nueva técnica, científicos de la USC trazan la ubicación exacta de cada uno de estos contactos y utilizan sofisticados algoritmos computacionales para modelar el resultado en tercera dimensión.

“Esto te proporciona una nueva y completa perspectiva del genoma”, ha puntalizado Lin Chen, cuyo estudio ha aparecido publicado en el sitio web de la revista Nature el pasado 25 de diciembre.

Analizando las diferencias y las similitudes en la estructura del genoma entre varias células, los científicos son capaces de discernir cuales son los principios fundamentales de la organización del ADN en tercera dimensión.

Adicionalmente, y conociendo esta estructura en tercera dimensión, será posible ver cada gen y determinar qué papel juega en su conexión con otros genes, y cómo éstas conexiones determinan las funciones celulares.

El método utilizado por el equipo del USC, toma en cuenta el factor de que cada gen es diferente, de tal manera que el ADN no siempre funciona de la misma manera y, como señala Frank Alber, quien es uno de los responsables de esta investigación, “no hay una sola estructura del genoma”.

Traducción de Julio García.

Fuente: http://www.physorg.com/